John Woo vuelve a pegar el salto: tres joyitas restauradas del cine de acción hongkonés ya se ven en streaming
El asesino, Una bala en la cabeza y Hervidero, las películas con las que Woo se consagró antes de Hollywood, regresan en copias remasterizadas a Filmin, Movistar Plus y Plex. Protagonizadas por Chow Yun-Fat y Tony Leung, son la mejor puerta de entrada a un estilo que cambió para siempre el género.
Me crucé con Sergio, un jubilado de Boedo que va al cine solo desde los años setenta, en la puerta de un autocine revived el sábado a la noche, y mientras esperábamos que empezara la función me dijo que estaba releyendo sobre John Woo. Charlamos largo y tendido sobre el director hongkonés y sus películas de los ochenta y noventa, y ahí me confirmó algo que yo ya sospechaba desde hace rato: las tres joyitas con las que Woo se consagró en Hong Kong antes de pisar Hollywood acaban de ser restauradas con una calidad técnica impresionante y ya están disponibles en plataformas de streaming para el que quiera revisarlas o descubrirlas por primera vez. Se trata de El asesino, Una bala en la cabeza y Hervidero, tres filmes protagonizados por Chow Yun-Fat y Tony Leung que, vistas una tras otra, cuentan la historia completa de cómo un director construyó un estilo propio, inimitable, hecho de coreografías de balaceras en cámara lenta, melodrama descarnado y una mirada crítica bastante inusual sobre el crimen organizado en su ciudad.
Las tres películas que vuelven, una por una
Empiezo por El asesino, que en su título original se llama Dip huet seung hun y es la primera en la que ese equilibrio entre acción extrema y melodrama alcanza su punto más alto. Chow Yun-Fat interpreta a un sicario profesional cuya historia está armada sobre vínculos improbables y dilemas morales que lo persiguen toda la película. El clímax, rodado en una iglesia con palomas que alzan vuelo en cámara lenta en medio del tiroteo, se convirtió en una de las imágenes más reconocibles del cine de acción de los años noventa y todavía hoy sigue siendo citada por cualquier director que se precie de manejar el género. Esta película se puede ver en Filmin, en Movistar Plus y, lo que es una muy buena noticia para el bolsillo, gratis en Plex.
Sigo con Una bala en la cabeza (Die xue jie tou en su idioma original), que amplía el marco hacia la épica y toma la guerra de Vietnam como telón de fondo. Tres jóvenes amigos ven sus destinos destrozados por la violencia, la corrupción y las decisiones equivocadas, y Tony Leung encabeza un elenco enorme en un filme que Woo concibió con mayor amargura y con una carga de denuncia social más explícita que en sus trabajos anteriores, aunque sin abandonar jamás la intensidad narrativa que lo caracteriza. Esta también está disponible en Movistar Plus y gratis en Plex, así que no hay excusa para no verla.
Y cierro el repaso con Hervidero (Lashou shentananka en cantonés, o Hard Boiled en inglés, que es el título con el que la conocimos los occidentakes de cierta generación), la que para mí es la más redonda de las tres. Reúne a Chow Yun-Fat y a Tony Leung en un policial implacable donde un detective que está acostumbrado a matar toca el clarinete como único cable a tierra con su propia humanidad. Es la película en la que Woo sintetiza con mayor precisión todos sus recursos: la tensión sostenida hasta el borde del infarto, un movimiento de cámara glorioso, los efectos de cámara lenta convertidos en lenguaje propio y una mirada sobre las fuerzas de seguridad que oscila, con mucha inteligencia, entre la glorificación del héroe y la crítica más despiadada. Se puede ver en Filmin y en Movistar Plus, en una copia restaurada que realmente vale la pena.
- El asesino: el origen del mito Woo, con Chow Yun-Fat y el clímax de las palomas. Disponible en Filmin, Movistar Plus y gratis en Plex.
- Una bala en la cabeza: la épica amarga con Vietnam de fondo y Tony Leung como protagonista. Disponible en Movistar Plus y gratis en Plex.
- Hervidero: la síntesis perfecta del estilo Woo, con Chow Yun-Fat y Tony Leung juntos. Disponible en Filmin y Movistar Plus.
Por qué importa revisarlas hoy
Las tres se filmaron entre 1989 y 1992, en una ventana creativa extraordinaria en la que Woo aún trabajaba dentro del sistema de producción hongkonés, lo que le dio una libertad enorme para llevar el tono y la violencia a extremos que Hollywood, como se vio después, no le terminó de permitir. Sus películas estadounidenses posteriores, empezando por la recordada Cara a cara y siguiendo con la saga de Misión imposible y otras, dialogan permanentemente con este trío fundador: cada plano de acción suyo en inglés es, en buena medida, una conversación con estas tres cintas. Verlas restauradas, en la calidad que merecen, es una oportunidad concreta de entender de dónde salió todo y por qué Woo sigue siendo, a esta altura del partido, un director irreemplazable. Yo, que las vi en VHS gastadas y en DVD pirata durante los noventa, se las recomiendo con los ojos cerrados a cualquier amigo o lector que me pregunte por dónde empezar a conocerlo.
“Estas pelis hay que verlas todas juntas, una tras otra, para entender lo que fue Woo en su mejor momento. Después, el cine de acción nunca volvió a ser el mismo.”Sergio, jubilado cinéfilo, a la salida del autocine
