Tres ciudades europeas para empezar a fantasear con el verano boreal del 2027
American Airlines sumará vuelos directos desde Filadelfia a Reikiavik, Viena y Oporto. La periodista Florencia Zabala repasa qué se viene y por qué conviene empezar a mirar los pasajes.
Acabo de volver de un recorrido por las sierras y ya estoy con la cabeza puesta en otro viaje, uno que todavía no puedo comprar pero que me tiene intrigada: el mapa europeo que acaba de dibujar American Airlines para el verano boreal del 2027. La aerolínea estadounidense confirmó tres destinos nuevos a los que se podrá volar directo desde Filadelfia: Reikiavik, en Islandia; Viena, en Austria; y Oporto, en Portugal. Tres ciudades con una identidad tan marcada que cada una pide un cuaderno aparte.
Lo más llamativo es el regreso a la capital islandesa después de casi ocho años sin operar esa ruta. La compañía dejó de volar a Reikiavik en 2019 y ahora vuelve a ponerla en la grilla, en lo que parece una apuesta fuerte por el turismo de naturaleza extremo que tanto buscan los viajeros norteamericanos. Quienes piensen en visitarla van a encontrar otra vez un vuelo sin escalas desde Filadelfia, con horario pensado para llegar y empezar a recorrer.
Viena, la gran novedad
Para los que siempre miran el mapa con la lapicera en la mano, hay una perlita: American será la primera aerolínea de bandera estadounidense en ofrecer un vuelo directo entre Filadelfia y Viena. El servicio arranca el 6 de mayo de 2027 y abre una puerta enorme para los que quieran combinar Alpes, Praga, Budapest o la misma Viena sin hacer escala en otro punto europeo. Para un argentino acostumbrado a las conexiones largas, pensar en un vuelo directo desde Estados Unidos a una capital centroeuropea ya es, de por sí, una buena noticia.
Oporto, el segundo Portugal
El tercer anuncio es Oporto, que se suma al servicio diario a Lisboa que ya existe desde Filadelfia. La aerolínea apostará así a un Portugal de dos puntas: la capital, más cosmopolita, y la ciudad del río Douro, con sus bodegas, sus barrios colgantes y ese aire de pueblo grande que enamora a quien lo pisa. Es una invitación a comparar las dos almas lusas en un mismo viaje.
- Reikiavik (Islandia): regreso de la ruta tras ocho años; vuelo directo desde Filadelfia, ideal para combinar con circuitos por el sur islandés y la Laguna Azul.
- Viena (Austria): primera ruta directa de una aerolínea estadounidense entre Filadelfia y la capital austríaca; despegue previsto para el 6 de mayo de 2027.
- Oporto (Portugal): segundo destino portugués de la compañía, junto al vuelo diario a Lisboa; buena base para recorrer el valle del Douro.
- Más frecuencias a Ámsterdam y Niza desde Nueva York, y a Barcelona desde Charlotte, para armar conexiones más cómodas.
- En el pico de la temporada, la operación superará los 80 vuelos diarios transatlánticos.
- Renovación de cabinas en aviones de fuselaje angosto: pantallas 4K en los respaldos, puertos USB-C, audio Bluetooth y conexión satelital Starlink, que empezará a instalarse en 2027.
Cómo se llega y cuánto cuesta
Todavía no hay tarifas publicadas oficialmente para estos vuelos, porque las reservas se abrirán más adelante. Para hacerse una idea, un pasaje ida y vuelta en clase económica desde Buenos Aires con conexión en Estados Unidos a cualquiera de las tres ciudades suele ubicarse, en temporada alta del Hemisferio Norte, en un rango que arranca en los 1.300 dólares y puede trepar bastante según la anticipación y la disponibilidad. Para llegar al punto de partida hay que volar primero a Filadelfia, con conexión habitual en Miami, Dallas o Charlotte. La recomendación clásica es comprar con seis a nueve meses de anticipación y evitar fines de semana largos europeos, donde los precios se disparan.
“La incorporación de Reikiavik, Viena y Oporto busca ofrecer a los clientes aún más destinos increíbles que explorar, desde los paisajes volcánicos de Islandia hasta la gastronomía vienesa y los barrios históricos de Oporto.”José A. Freig, vicepresidente de Operaciones Internacionales de American Airlines
Antes de cerrar la nota consulté a un colega viajero que conozco de coberturas anteriores, Marcelo Leguizamón, editor de una guía de capitales centroeuropeas: él, sin dudarlo, se inclina por Viena. Dice que la ciudad tiene una oferta cultural pareja durante todo el año, que la Wiener Staatsoper y los cafés de la Ringstrasse justifican cualquier escala larga y que, además, moverse desde ahí a Praga o Budapest en tren es de lo más sencillo del continente. Su consejo práctico es quedarse al menos cinco noches y tomarse dos días enteros solo para recorrer museos y palacios, sin apuro.
