Martes, 8 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Economía /

Salarios de casas particulares: cuánto paga la escala vigente por una jornada semanal de cuatro horas en septiembre

Los montos mínimos van de $15.658,56 a $20.198,32 según la tarea y la modalidad de retiro. El ajuste mensual es del 1,8% y se complementa con la absorción gradual de un adicional extraordinario.

Por Beatriz LuceroEconomía provincial · 8 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Según la escala salarial vigente para el personal de casas particulares, una trabajadora que cumple cuatro horas semanales percibe en septiembre un piso que oscila entre $15.658,56 y $20.198,32, de acuerdo con la categoría laboral y con que la modalidad de prestación sea con retiro del hogar o sin retiro, es decir, con residencia en el domicilio del empleador.

Los valores por categoría y modalidad

El tramo más bajo corresponde al personal de tareas generales con retiro, cuyo mínimo se ubica en $15.658,56 por cuatro horas, resultado de aplicar un piso horario de $3.914,64. Cuando esa misma tarea se realiza sin retiro, el monto asciende a $16.743,76, con un valor por hora de $4.185,94. Las trabajadoras dedicadas a la asistencia y cuidado de personas perciben $16.743,76 con retiro y $18.567,60 sin retiro, mientras que los caseros, que viven en la vivienda donde prestan servicios, tienen una única referencia de $16.743,76 para esa carga horaria.

Las categorías mejor remuneradas

Los valores más altos de la escala se concentran en las tareas específicas y en la supervisión. En el primer caso, el rango va de $17.690,16 a $19.239,20 según la modalidad de retiro. Las supervisoras son quienes encabezan la tabla: cobran desde $18.581,32 con retiro hasta $20.198,32 sin retiro, de acuerdo con los parámetros oficiales.

  • Tareas generales con retiro: $15.658,56 por cuatro horas semanales.
  • Tareas generales sin retiro: $16.743,76 por cuatro horas semanales.
  • Asistencia y cuidado de personas con retiro: $16.743,76.
  • Asistencia y cuidado de personas sin retiro: $18.567,60.
  • Caseros: $16.743,76, con residencia en el domicilio.
  • Tareas específicas: entre $17.690,16 y $19.239,20.
  • Supervisoras con retiro: $18.581,32; sin retiro: $20.198,32.

El incremento dispuesto para septiembre es del 1,8% sobre los valores de agosto, según la resolución que actualiza la escala. El cronograma oficial prevé ajustes adicionales del 1,7% en octubre y del 1,6% tanto en noviembre como en diciembre, siempre aplicados sobre los montos del período previo.

La absorción del adicional extraordinario

A esa dinámica se suma la incorporación gradual de una suma extraordinaria abonada en agosto. Las trabajadoras con menos de doce horas semanales percibieron ese mes un adicional de $8.000, que se integra al salario básico en tres tramos: $2.000 en septiembre, $4.000 en octubre y $2.000 en noviembre, hasta completar el total.

Cuando una empleada cumple funciones correspondientes a más de una categoría, la normativa establece que debe encuadrarse según la actividad principal que realiza de manera habitual, y esa definición determina el valor horario mínimo aplicable. Para quienes se desempeñan bajo modalidad mensualizada, los pisos son distintos: el mínimo de septiembre para tareas generales con retiro se ubica en $480.247,85 y sin retiro en $529.261,78, mientras que las supervisoras mensualizadas perciben entre $579.493,14 con retiro y $640.641,55 sin retiro.

En la comparación interanual, la escala muestra una recomposición sostenida mes a mes, aunque los incrementos porcentuales de septiembre, octubre y diciembre se ubicarán por debajo de la inflación acumulada del año en curso, según las proyecciones que circulan entre las consultoras económicas. Para los empleadores, los montos fijados por la resolución constituyen un piso legal: las partes pueden pactar remuneraciones superiores a los valores definidos en la normativa. La pregunta que deja picando esta estructura de pagos es quién termina absorbiendo el costo de la diferencia entre la actualización paritaria y la evolución real de los precios: si las trabajadoras, que ven su salario perder poder de compra, o los hogares empleadores, que ajustan sus presupuestos para sostener el servicio.

BL
Beatriz LuceroEconomía provincial

Te puede interesar