Miércoles, 9 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
PortadaVida
Vida /

Inflamación crónica y alimentación: qué patrones respaldan Harvard, la Mayo Clinic y la Cleveland Clinic

Frutas, verduras, legumbres, nueces, semillas, aceite de oliva y pescado encabezan las recomendaciones para moderar un proceso vinculado con diabetes, artritis y enfermedades cardiovasculares. La evidencia sobre el cansancio es preliminar y se fortalece cuando se evalúa la dieta completa.

Por Tomás OjedaÚltimo momento · 9 de septiembre de 2026 · hace 57 min

Qué, dónde y cuándo. La inflamación crónica se asocia con diabetes, artritis y enfermedades cardiovasculares. Un patrón alimentario con frutas, verduras de colores intensos, legumbres, nueces, semillas, aceite de oliva y pescado aparece en revisiones de Harvard, la Mayo Clinic y la Cleveland Clinic como el enfoque más respaldado para moderarla. La evidencia sobre su efecto en el cansancio existe pero sigue siendo preliminar: los resultados son más sólidos cuando se evalúa la dieta completa que cuando se aísla un solo nutriente, confirmaron a este medio.

El cansancio que no cede con el descanso motivó un creciente interés por entender si la alimentación influye en los niveles de energía más allá de las calorías. La respuesta no es simple. Hay un punto de acuerdo entre distintos centros de investigación médica: ciertos modos de comer pueden moderar la inflamación crónica, un proceso que el sistema inmunitario sostiene en el tiempo.

El patrón que acumula más evidencia

No se define por un alimento en particular sino por una combinación estable. Verduras de hoja verde, frutas de colores intensos, legumbres, nueces, semillas, aceite de oliva, pescados grasos y granos enteros componen su base. Estos alimentos aportan antioxidantes, polifenoles y fibra dietaria, que nutre las bacterias intestinales beneficiosas. Las grasas no saturadas de los frutos secos, las semillas y el pescado también forman parte de esa estructura.

  • Verduras de hoja verde y de colores intensos
  • Frutas variadas, prioritariamente frescas
  • Legumbres: lentejas, garbanzos, porotos
  • Nueces y semillas en porciones moderadas
  • Aceite de oliva extra virgen como grasa principal
  • Pescados grasos, fuente de omega 3
  • Granos enteros en reemplazo de los refinados

Qué encontró la revisión publicada en Nutrients

Una revisión publicada en la revista Nutrients analizó 21 ensayos clínicos. Encontró que una dieta con granos enteros ricos en fibra, vegetales con alto contenido de polifenoles y alimentos con omega 3 podría mejorar los síntomas de cansancio asociados con enfermedad. El mismo trabajo advirtió que la evidencia todavía es limitada y desigual, y que los resultados se vuelven más consistentes cuando se mira el patrón alimentario en conjunto, no un nutriente aislado en dosis altas.

Qué conviene moderar

Del otro lado del esquema aparecen los carbohidratos refinados, las bebidas azucaradas, las carnes rojas y procesadas, los fritos y los ultraprocesados, asociados con mayor carga inflamatoria. Reducir azúcares añadidos, sodio y grasas saturadas integra la misma lógica.

Los tiempos del cambio

La Cleveland Clinic advierte que los cambios bruscos rara vez se sostienen. Recomienda un plazo de tres a seis meses para incorporar nuevos hábitos de forma gradual. El primer paso es identificar los ultraprocesados y los azúcares añadidos del consumo habitual. A partir de ese diagnóstico, la sustitución ordenada suele ser más efectiva que la restricción total.

TO
Tomás OjedaÚltimo momento

Te puede interesar