Gran Hermano Generación Dorada se juega su última carta: cuatro mujeres y una definición que hará historia
Charlotte, Luana, Sol y Yipio pelearán por el reality más visto del país, con un cierre inédito: por primera vez en la historia del ciclo en la Argentina, todas las finalistas son mujeres. Crónica de una recta final que ya se vive como un hecho sin precedentes.
Les cuento cómo se viene armando esta recta final de Gran Hermano Generación Dorada, porque la verdad es que lo que está pasando adentro de la casa ya empezó a trascender las paredes y se metió de lleno en la conversación de cualquier café o grupo de WhatsApp del país, y a mí, que vengo siguiendo el reality desde hace varias emisiones, no me queda otra que sentarme a escribir lo que veo con mis propios ojos de televidente empecinada, y lo primero que tengo que decir es que jamás en mi vida de fanática del formato había presenciado un cierre así, tan cargado de simbolismo, con cuatro mujeres definiendo todo entre ellas mientras el público argentino se acomoda en el sillón para decidir, voto a voto, quién se queda y quién se va.
Porque sí, amigas y amigos: por primera vez desde que Viviana Colmenero se llevó la primera edición allá por 2002/2003, y después pasaron Marianela Mirra y tantas otras caras que quedaron grabadas en la memoria colectiva del país, el reality más convocante de la televisión argentina va a consagrar a una ganadora entre cuatro participantes que son, todas, mujeres. Charlotte Caniggia, Luana, Sol y Yipio son las que siguen dando pelea adentro, y créanme que da una satisfacción enorme ver cómo se reconfiguró el juego en las últimas semanas, con idas y vueltas que dejaron a más de uno con el corazón en la boca.
Cómo se llega a esta definición y qué pasó en las últimas salidas
Para entender la dimensión de lo que viene, hay que mirar un poquito hacia atrás y repasar cómo se fue angostando el listado. La recta final arrancó con seis concursantes en carrera, y la primera en caer fue Mariela Prieto, que dijo adiós cuando todavía el programa no había entrado en su modo decisivo. Después llegó el turno de Yanina Zilli, que dejó la casa después de 196 días, una cifra que no es menor y que habla de una participante que aguantó muchísimo dentro, y se fue precisamente en un mano a mano directo con Charlotte, en uno de esos cruces que dejan a la audiencia dividida entre el alivio y la nostalgia.
Un poco antes, también quedó eliminada Jennifer Pincoya Galvarini, en una definición que fue un verdadero fenómeno de convocatoria: más de 13 millones de votos se contabilizaron en ese enfrentamiento mano a mano contra Yipio. Galvarini se terminó yendo con el 58,1% de los sufragios en su contra, mientras que Yipio retuvo el 41,9% y siguió adelante. Son números que dan cuenta de la magnitud del fenómeno y de cómo el público se engancha cada vez que la cosa se pone al rojo vivo.
El sistema de votación cambió y por eso hay que prestar atención
- El esquema dejó de ser el clásico de "vote a quién quiere que se vaya" y pasó a funcionar al revés: el público vota a favor de las concursantes que quiere que sigan en la casa.
- La participante que quede con menos votos positivos es la que abandona la competencia.
- El miércoles 9 de septiembre se define la próxima salida, y el lunes siguiente habrá otra eliminación más.
- Recién después de esas dos salidas quedará el duelo final entre dos concursantes, y la gala definitiva se haría a mediados de la semana próxima, con la consagración de la ganadora.
- Este martes también estaba prevista la salida de los visitantes que ingresaron a la casa (Sebastián Cola, Titi Tcherkaski y Tomy Riguera), y uno de los tres se va a llevar un viaje como premio de esa instancia.
Ahora bien, más allá del reglamento y de las fechas, lo que a mí me moviliza como espectadora es el hecho histórico que se está escribiendo al cierre de esta edición. Porque no se trata sólo de cuatro mujeres compitiendo: se trata de que ninguna de las versiones argentinas previas había tenido un tramo final exclusivamente femenino, y eso, en un formato que ya lleva más de dos décadas en pantalla, es un dato que no puede pasar desapercibido ni siquiera para el más distraído de los televidentes.
Yo, la verdad, lo sigo mirando todas las noches con la misma fascinación de la primera vez, y voy a estar ahí pegada al sillón para cada definición, porque algo me dice que la última gala va a quedar en el recuerdo. Y mientras esperamos que arranque todo, les dejo una frase que me quedó dando vueltas, que se la escuché a una señora en la fila del súper y que me parece que resume todo este momento mejor que cualquier análisis: "Por primera vez, vamos a gritar campeona gritando en femenino". Chau, nos vemos la próxima gala.
