Castellano se metió en la Copa de Oro sin ganar ni una Final: la hazaña que el TC no vio en casi dos décadas
El loberense cerró la Etapa Regular 2026 con 12,5 puntos de ventaja sobre Otto Fritzler, pero sin victorias. Solo Ardusso en 2017 y Agrelo en 2025 habían llegado al play-off en esa situación, y ninguno festejó el título. Ahora tiene cinco fechas para revertir la historia.
Arrancó la Copa de Oro 2026 del Turismo Carretera y hay un protagonista que levantó más cejas que aplausos: Jonatan Castellano (Pinchito). El loberense se llevó la Etapa Regular con 12,5 puntos de ventaja sobre Otto Fritzler, al volante del Dodge Challenger del Ramiro Galarza Racing, pero lo hizo sin ganar ni una sola Final en las diez fechas del año. La última vez que el campeón del TC había festejado en una competencia regular fue en el 2024, y este año se dedicó a sumar con otra lógica: regularidad y constancia.
Los números son curiosos. Cero victorias en Finales, cero pole positions, apenas un podio y dos éxitos en series. Con todo, acumuló los 15 puntos bonus por confiabilidad y regularidad, producto de terminar entre los diez mejores en seis de las diez carreras. La matemática lo premió, aunque el paladar del hincha del TC pide otra cosa: ver ganar a quien se coronó en la fase regular.
Los dos antecedentes que le juegan en contra
Desde que la Copa de Oro existe, en 2008, solo dos pilotos habían ganado la Etapa Regular sin victorias en Finales. El primero fue Facundo Ardusso en 2017, con un Torino. Llegó al play-off un punto por debajo de Josito Di Palma, que había ganado dos veces. Ardusso se recuperó en la Copa de Oro, ganó en Toay y llegó al Premio Coronación en La Plata como líder, con ocho puntos de ventaja sobre Agustín Canapino. El arrecifeño lo dio vuelta y se consagró por 0,25 puntos. Duele por donde se lo mire.
El segundo caso fue Marcelo Agrelo en 2025. El entrerriano terminó la Etapa Regular con 14 puntos sobre Canapino, también sin victorias. En la Copa de Oro su mejor resultado fue un decimotercer puesto en Paraná y cerró el mini torneo decimocuarto: el peor registro histórico para un ganador de la fase regular. Una mancha negra en su currículum.
Cinco finales para romper el maleficio
- San Luis, donde tiene dos terceros puestos como mejores antecedentes.
- San Nicolás, donde también registra un podio (tercer puesto).
- Rosario, una de las plazas más exigentes del calendario.
- Río Cuarto, escenario tradicional con mucha paridad.
- La Plata, sede del Premio Coronación.
Castellano llega a la Copa de Oro con siete puntos de ventaja sobre un cuarteto muy picante: Canapino (Chevrolet), Mariano Werner (Ford Mustang), Fritzler y Facundo Chapur (Torino NG). Reglamentariamente necesita al menos una victoria antes de la última fecha para no quedar fuera de juego, y tiene cinco oportunidades. En ninguna de esas pistas el Pinchito sabe lo que es ganar. A favor tiene la experiencia, la fiabilidad del Dodge y un reglamento que lo iguala con los de arriba. En contra, la historia: cuando un ganador de Etapa Regular llega sin victorias, el TC casi nunca le concede el título.
La Copa de Oro arranca y el desafío está planteado. A Pinchito le sobra el carácter que le faltó en las series decisivas del año, y eso es un dato no menor. Ahora, eso sí, sería bueno que Canapino no se haga ilusiones: ya sabe lo que es amargarle la fiesta a uno que llegó sin victorias, y tiene la memoria intacta. Veremos si esta vez la historia se repite o si Castellano escribe su propia página.
