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Aquella noche en la que Scola se comió a Brasil y dejó mudo a Popovich

El 7 de septiembre de 2010, en el Mundial de Turquía, el ala pivote firmó 37 puntos ante los verdeamarelhos, una marca que sigue vigente para un argentino en Copas del Mundo. El entrenador de los Spurs se fue del estadio antes del final, renegando por lo que veía.

Por Pablo CarreñoDeportes · 8 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Arrancamos por lo que pasó y por la jugada que lo cambió todo: el 7 de septiembre de 2010, en el estadio Sinan Erdem de Estambul, Luis Scola (Luifa, para los amigos) metió 37 puntos contra Brasil y Argentina ganó 93-89 en el Mundial de Turquía. Una actuación de antología que definió el rumbo del torneo y que, dieciséis años después, sigue siendo récord para un jugador argentino en Copas del Mundo. Lo vi, lo viví y me sigue sacando el sombrero.

Un dominio de principio a fin

Scola fue una aplanadora. En el poste bajo, con movimientos de pies exquisitos y fabricándose sus propios tiros, pasó por encima de los defensores que le salieron al cruce. Anderson Varejao y Tiago Splitter, dos pesos pesados del básquet internacional, no hallaron la forma de pararlo. Sobre el cierre, en los últimos tres minutos, clavó diez puntos consecutivos que sellaron el resultado. Apenas estuvo un minuto fuera de la cancha en todo el partido. Una bestialidad.

El conductor y el elogio del DT rival

Detrás de Luifa estuvo Pablo Prigioni, armando la orquesta con criterio y cediendo varias de las asistencias que terminaron en points del capitán. Y hubo un detalle color: el que describía a Scola como indescifrable era nada menos que Rubén Magnano, que en aquella noche de Estambul estaba sentado en el banco de enfrente, dirigiendo a Brasil. De 10 posesiones, iba a tomar ocho. Así y todo, convertía, reconoció el entrenador cordobés con una mezcla de admiración y resignación.

“Ellos no saben que este fue uno de los partidos más emocionantes que me tocó jugar. Algún día alguien les contará.”Luis Scola, en referencia a sus hijos
  • 37 puntos: récord argentino en un Mundial de básquet, vigente desde 2010.
  • 10 puntos consecutivos en los últimos tres minutos, para sentenciar el 93-89.
  • Casi 39 minutos en cancha: Scola salió apenas un minuto en todo el partido.
  • Gregg Popovich se retiró del estadio antes del final, visiblemente molesto con su propia franquicia por no haberlo contratado nunca.

Popovich, el testigo incómodo

En las tribunas de Estambul había un curioso de lujo: Gregg Popovich, entrenador de los San Antonio Spurs, que según cuenta el libro El Abanderado se levantó antes del final, pidió permiso y se fue del estadio renegando entre dientes. No era por el resultado: los Spurs habían drafteado a Scola y nunca lo habían contratado. No puedo creer que cambiamos a este jugador, mascullaba Pop, según la reconstrucción del libro. Hay decisiones que duelen, y esta todavía resuena en San Antonio.

La pregunta que sobrevuela

Pasaron dieciséis años y nadie tocó ese registro de 37 puntos en un Mundial. ¿Habrá algún argentino de la nueva camada en condiciones de alcanzarlo? Me gustaría pensar que sí, pero los records están para eso: para que alguien los persiga, los ameche y nos haga volver a saltar de la silla como aquella noche en Estambul. Mientras tanto, Luifa, te bancamos el récord con orgullo. Y a Brasil, que le toca cruzarse en el camino otra vez, le deseo la mejor de las suertes. La va a necesitar.

PC

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