Titi Tcherkasti ganó el premio mayor de las visitas y armó las valijas con destino a Bariloche en la recta final de Gran Hermano Generación Dorada
En una jornada cargada de emociones dentro de la casa más famosa del país, la visita de la cantante se impuso en la prueba de llaves y se quedó con el viaje soñado mientras las cuatro finalistas quedaron por primera vez solas en la convivencia.
Les cuento de entrada lo que viví esta semana siguiendo de cerca la casa de Gran Hermano Generación Dorada porque la verdad es que da para sentarse a charlar largo y tendido: en la penúltima prueba antes de la definición del reality, la visita que se llevó todos los flashes fue Titi Tcherkaski, que se impuso en la competencia de llaves y se quedó con el tan ansiado premio del viaje a Bariloche, un reconocimiento que se transformó en el cierre perfecto para una semana particularmente intensa dentro del ciclo que conduce Santiago del Moro por la pantalla de Telefe.
Una prueba que empezó con ping pong y terminó con una llave entre las manos
Lo que me gusta remarcar, porque a veces se pierde en el repaso rápido de los titulares, es que la definición del premio no fue un simple juego de suerte sino que arrancó con una primera etapa bastante exigente en la que las tres visitas que acompañaban a las finalistas —o sea Titi Tcherkaski por Yipio Pintos, Sebastián Almeida, más conocido como Cola, por Sol Abraham, y Tomás Riguera, al que todos llaman Tomy, por Charlotte Caniggia— se enfrentaron en un ping pong de preguntas sobre las distintas temporadas del formato, y de esa instancia salieron ganadores Cola y la propia Titi, que dejaron en el camino a Tomy y avanzaron a la definición mano a mano que finalmente consagró a la visitante de Yipio.
Después vino la parte más cinematográfica de la jornada, que fue cuando la producción montó una especie de prueba del hotel en la que cada participante debía probar llaves hasta dar con la correcta, y así fue como Titi, con esa mezcla de paciencia y de intuición que la caracterizó durante toda la semana, fue descartando opciones hasta que finalmente la número 67 le abrió la puerta al premio mayor, momento que celebró a los saltos junto a Yipio mientras el resto de las participantes y las propias visitas estallaban en aplausos porque, les soy sincero, había una energía muy linda adentro de la casa en ese instante.
Ahora bien, lo que también quiero destacar porque me parece un detalle que tiene su peso propio es lo que contó Titi apenas se conoció el resultado, porque la cantante no se guardó nada y reveló que planea hacer el viaje a Bariloche acompañada nada menos que por Thomas, el amigo de toda la vida que durante los meses que ella estuvo encerrada se hizo cargo de manejarle las redes sociales, una decisión que a mí, particularmente, me parece de las más bonitas que se escucharon en lo que va de la temporada porque habla de una amistad que aguantó la distancia y los meses de exposición mediática sin perderessence.
Las visitas se fueron y quedó un grupo de cuatro que nunca convivió así
Con la prueba resuelta y el nombre de la ganadora ya instalado en la conversación del país, llegó el momento que a mí particularmente me generó más expectativa porque las tres visitas —Titi, Cola y Tomy— dejaron la casa y, por primera vez en toda la temporada, las cuatro finalistas que quedan en carrera, que son Yipio Pintos, Sol Abraham, Charlotte Caniggia y Luana Fernández, se encontraron solas conviviendo sin la compañía de nadie de afuera, una situación absolutamente nueva que reordena las piezas del juego porque hasta acá cada una había mantenido su grupo bastante delimitado y a partir de ahora van a tener que aprender a convivir entre ellas sin los aliados estratégicos que las venían acompañando desde hacía varias semanas.
Y aprovecho para recordarles, porque a veces en el fragor de la semana se nos pasa por alto, que estamos a un paso de la final y que la gala de eliminación que se emitió hace pocos días dejó afuera a Yanina Zilli, que perdió el mano a mano con Charlotte y se despidió de la casa después de haber ingresado el 23 de febrero y de haber aguantar nada menos que 196 días de encierro, una marca que a mí, les confieso, me pareció enorme y que habla de una participante que se ganó su lugar en la conversación aunque le haya tocado salir en quinto lugar.
- Este miércoles se define el cuarto puesto de la competencia con una nueva gala de eliminación.
- El jueves las finalistas podrán ver los castings propios y los de sus excompañeros ya eliminados.
- El domingo habrá una cena especial con las finalistas que sigan en carrera antes del cierre de temporada.
Mientras tanto, lo que yo no puedo dejar de pensar a esta altura del juego es que la pregunta que sobrevuela toda la semana, la que se escucha en cualquier grupo de whatsapp y la que me hago yo cuando apago el televisor, es con quién se va a quedar el título de la Generación Dorada, porque las cuatro que quedan en carrera representan estilos muy distintos y todas tienen sus argumentos para soñar con la consagración: Yipio llega como una de las grandes favoritas del público, Sol Abraham trae consigo el plus emocional de haber quedado en la misma posición en la edición de 2011 y de haber regresado para cerrar esa historia pendiente, Charlotte Caniggia sostiene el voto del público más masivo que la acompañó desde el primer día, y Luana Fernández se metió en la final en silencio pero con una constancia que a veces pesa más que cualquier estrategia.
“Ya me quiero ir a Bariloche con Thomas, lo estamos esperando desde hace meses.”Titi Tcherkaski al conocer el resultado del desafío
