Mirtha se hace esperar y Juana vuelve a calzarse el guardapolvo de anfitriona en la mesa del sábado
La diva de los almuerzos todavía arrastra una tos que no la deja volver a las cámaras después de la internación en el Mater Dei, así que su nieta repetirá como conductora invitada en un envío que tendrá a Repetto, Pfening, Menem, Navia y Bossi como comensales de cabecera.
A mí siempre me gusta arrancar por la vereda de los espectadores, porque al final del día uno escribe para ellos, y en esta oportunidad me lo dijo una vecina mientras esperaba el ascensor: 'Yo enciendo la tele el sábado a la tarde como quien enciende la hornalla, si no está Mirtha algo me falta'. Y esa sensación, esa pequeña disritmia doméstica, es la que vuelve a repetirse este fin de semana, porque Mirtha Legrand, otra vez, no estará al frente de su clásico ciclo de almuerzos.
La conductora, que en octubre va a soplar 99 velitas y que hace apenas unos días recibió el alta del sanatorio Mater Dei después de una internación por bronquitis, sigue guardando reposo en su casa y, sobre todo, sigue tosiendo. Es ese último detalle, una tos que se niega a despedirse, el que mantiene en suspenso el regreso a las grabaciones.
Marcela Tinayre marca el pulso de la recuperación
Su hija Marcela Tinayre fue la encargada de traducir en palabras lo que la familia venía palpando en silencio: la tos persistente es, justamente, lo que falta resolver para que la señora Legrand pueda volver a sentarse en su cabecera de siempre. Esa aclaración, hecha en las últimas horas, dejó en claro que no se trata de un capricho ni de un repliegue definitivo, sino de un alta médica a medias, de esos procesos que avanzan de a centímetros y no de metros.
El parte médico del sanatorio había sido cauto y, a la vez, tranquilizador: 'Continuará con su recuperación en su casa para retomar con sus actividades lo antes posible'. El alta llegó un domingo por la tarde, y cinco días después se conoció esta actualización que, lejos de alarmar, sirve para entender por qué Juana Viale vuelve a tomar la posta, esta vez con la naturalidad de quien ya se probó el traje y sabe cómo le queda.
Una mesa con cinco comensales y una abuela mirando de reojo
- Juana Repetto, una de las caras más queridas del ciclo, vuelve a sentarse en la mesa con la frescura de siempre.
- Guillermo Pfening llega desde el teatro con ese timing de actor que sabe cuándo hacer silencio y cuándo meter una frase para desarmar a todos.
- Martín Menem se sumará con la agenda política bajo el brazo, en una semana donde la política argentina no deja respirar a nadie.
- Álvaro Navia, de regreso al país, aportará el condimento internacional que siempre le da otro ritmo a la sobremesa.
- Jésica Bossi, periodista de raza, se sentará a la mesa para conversar sobre el libro y la actualidad, dos temas que maneja con la misma solvencia.
Mientras tanto, en lo de Mirtha la rutina es otra y, sin embargo, luce igual de activa: recibió amigos en su casa, compartió almuerzos, mantuvo encuentros con sus afectos más cercanos y, claro, se quedó mirando de reojo las conversaciones ajenas, que es el deporte favorito de cualquier abuela que se precie de tal. Sus legendarias meriendas domingueras, en cambio, llevan ya dos semanas suspendidas y, hasta el cierre de esta nota, no había confirmación de una nueva edición, detalle que en la familia se vive con la misma preocupación con la que se vive un clásico postergado.
Antes de que la bronquitis la mandara a la cama, la conductora había tenido una agenda cultural que la mostraba entera, movediza, casi indestructible: a mediados de agosto se la vio en el teatro Liceo acompañando a Carlos Rottemberg en la presentación de su libro Pasen y Lean, también concurrió a Secreto en la montaña, con Benjamín Vicuña y Esteban Lamothe como protagonistas, y se dio el gusto de ir con amigas a la función de Midachi, la despedida. Y en mayo, al recibir el Martín Fierro a la labor periodística femenina, dijo algo que hoy, a la luz de su convalecencia, suena a promesa en voz alta: 'Voy a ser centenaria y voy a seguir viniendo, recibiendo el beso y abrazo de todos mis colegas'.
Por lo pronto, el regreso de Mirtha a la pantalla podría darse en la semana posterior a esta emisión, siempre y cuando la tos afloje y el cuerpo le dé el visto bueno, algo que, por estas horas, sigue dependiendo más de la biología que de los deseos, que en el caso de Legrand son muchos y muy conocidos. Mientras tanto, yo me quedo con una frase que escuché al salir del canal, textual, tal cual la dijo un operario mientras apagaba un reflector: 'Acá mientras Mirtha no esté, la vamos a extrañar, pero la mesa sigue servida, que eso es lo que ella quiere'. Y tiene toda la razón.
