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La "VTV del amor": Rolón propone pasarle la revisación a la pareja antes de que la costumbre termine por reventarla

El psicoanalista y escritorGabriel Rolón sugirió revisar periódicamente los vínculos de pareja para detectar qué la sostiene y qué la desgasta, y advirtió que el miedo a estar solo puede ser un ancla que arrastra más sufrimiento que compañía. La comparación con la Verificación Técnica Vehicular le sirvió para poner en palabras una idea que, según su mirada, atraviesa a buena parte de los afectos adultos: la distancia entre conseguir lo deseado y dejar de sentir que algo falta.

Por Rodolfo GaticaPolítica provincial · 17 de septiembre de 2026 · hace 1 h

La última vez que el psicoanalista y escritor Gabriel Rolón se sentó ante un micrófono para hablar de los vínculos de pareja, lo hizo con una comparación tan gráfica como incómoda: la de la Verificación Técnica Vehicular aplicada a las relaciones sentimentales. La idea, desarrollada durante una entrevista con Luis Novaresio, vuelve ahora a circular con la misma nitidez con la que había quedado registrada, porque apunta a un punto que muchos prefieren dejar sin revisar: qué pasa cuando la costumbre, la resignación y el miedo a estar solo terminan sosteniendo un vínculo que, en realidad, ya produce sufrimiento.

La "revisación" del vínculo

Rolón explicó que, así como un vehículo necesita controles periódicos para saber si los frenos, las luces o los neumáticos están en condiciones, una pareja también requiere paradas para observar su estado. La costumbre, sostuvo, tiene la particularidad de permitir que la vida siga adelante aun cuando hay dificultades pendientes: se convive con lo que molesta, se posterga lo que incomoda y, con el paso del tiempo, se termina por naturalizar un malestar que dejó de ser excepcional para volverse paisaje. Desde su perspectiva, lo que se instala entonces no es tanto la aceptación cuanto la resignación, que es un mecanismo distinto: ya no se elige estar, simplemente se permanece.

En ese marco, el escritor señaló que algunas personas sufren porque no logran aceptar aspectos de su pareja que les desagradan, mientras que otras continúan un vínculo después de haberse resignado. La pregunta que dejó planteada es qué sostiene esa continuidad y qué lugar ocupa el malestar dentro del vínculo, porque a veces lo que aparenta ser decisión es apenas inercia, y lo que parece compañía es, en los hechos, un acuerdo tácito con el miedo.

El miedo a estar solo como ancla

El temor a la soledad fue ubicado por Rolón entre los motivos principales que pueden llevar a mantener una relación que, en rigor, ya no daña menos de lo que contiene. En su planteo, la compañía de alguien querido ofrece calma, pero no borra la experiencia de sentirse solo: incluso un abrazo, dijo, puede aliviar lo que una persona siente sin terminar de resolverlo. La observación es fina y apunta a una zona que suele confundirse: estar acompañado no equivale a sentirse acompañado, y la diferencia entre ambos estados es, muchas veces, el espacio real donde se juega la calidad de un vínculo.

“El deseo te incomoda porque te señala la falta. Se desea lo que no se tiene.”Gabriel Rolón
  • Detenerse a pensar cómo está la relación, qué aspectos generan sufrimiento y cuánto pesa el miedo a estar solo.
  • Observar qué sostiene la continuidad del vínculo: costumbre, resignación, conveniencia o amor.
  • Revisar cuánto de la relación responde a lo que sus integrantes quieren y cuánto a lo que ya no quieren pero toleran.
  • Reconocer que alcanzar algo deseado no elimina por completo la sensación de que algo falta.
  • Aceptar que la vida y los afectos no son permanentes y que esa conciencia forma parte de la experiencia humana.

Esa última idea conecta con otra reflexión que Rolón desarrolló en la misma conversación: la distancia entre alcanzar algo deseado y dejar de sentir que algo falta. Para explicarlo, mencionó búsquedas que van desde una necesidad cotidiana, como conseguir un libro, hasta el anhelo de encontrar una pareja, pasando por proyectos y experiencias como acceder a un trabajo, alcanzar un éxito o tener un hijo. Según su interpretación, ninguna de esas búsquedas consigue eliminar de manera definitiva la sensación de vacío, porque el deseo, por definición, se monta sobre lo que no se tiene. La propuesta, entonces, no es la de eliminar la falta sino la de aprender a convivir con un límite que, advierte el psicoanalista, es estructural a la condición humana. Aplicada a la pareja, esa mirada deja una cuestión incómoda pero útil: cuánto de lo que se sostiene responde a un deseo vivo y cuánto a la costumbre de no querer quedarse solo. Porque en la lógica de Rolón, como en la de cualquier revisación técnica, lo que no se controla a tiempo termina pasando la factura mucho después, y para entonces lo que se reventó no son los frenos sino el propio vínculo. Gana quien se atreve a revisar y pierde quien se queda quieto esperando que la costumbre haga el trabajo que nadie le pidió.

RG
Rodolfo GaticaPolítica provincial

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