La despedida íntima de Marcela Tinayre a Chiche Gelblung: risas, barra y un abrazo en blanco y negro
A una semana de la muerte del periodista, la conductora eligió un video recopilatorio de sus pasos por Polémica en el Bar y una entrevista callejera para decirle adiós. Mientras tanto, su madre Mirtha Legrand recibió el alta y ya piensa en volver a la pantalla.
Yo estaba terminando de armar la mesa para la cena cuando vi aparecer en la pantalla del celular el posteo de Marcela Tinayre, y la verdad es que me quedé mirando esa imagen final como quien mira una foto vieja de la familia: en blanco y negro, los dos apoyados en la barra, ella con esa sonrisa enorme que tantas veces vimos en la tele y él con la mirada cómplice de los que saben que están haciendo algo bueno. "Te voy a extrañar querido amigo", escribió Marcela sobre esa última toma, y a mí se me cayó un poco la sonrisa porque, sin proponérselo, toda la tristeza de una semana que para la televisión argentina fue durísima.
Un compilado de momentos que hablan solos
Lo que me llamó la atención del video que subió la conductora es la decisión de no ponerle palabras encima a casi nada: dejó que las imágenes se acomodaran solas, como si fueran recuerdos que no necesitan explicación. Aparece un abrazo con beso incluido, una charla de escritorio con la clásica barra de Polémica en el Bar de fondo, risas que se repiten como un eco amable, y hasta un gráfico irónico sobre la supuesta inauguración de una estatua en honor a Gelblung, una de esas bromas que el ciclo de los Sofovich sabía cultivar como nadie.
- Un saludo cálido con abrazo y beso en el estudio.
- Una charla distendida sentados en la barra del programa.
- Unas risas compartidas, hoy leídas con melancolía.
- Un gag sobre la inauguración de una estatua del periodista.
- Una entrevista nocturna en la calle, respondiendo juntos las preguntas de un cronista.
Esa última escena, la de la entrevista callejera, me pareció la más jugosa del compilado porque muestra a los dos tal como eran fuera del estudio: cómplices, sueltos, bancándose mutuamente las preguntas del reportero. Es el registro menos pensado y, por eso, el más sincero. Marcela lo entendió así y por eso lo incluyó, sin necesidad de aclararlo en el texto.
“Ay, Chiche, una tristeza espantosa. Me dio mucha tristeza.”Marcela Tinayre
A esa frase se suma un dato que a mí, como televidente de toda la vida, me pegó fuerte: Tinayre contó que cuando se internó a Mirtha Legrand en el Sanatorio Mater Dei, ella misma se puso a buscar a Chiche por los pasillos porque había leído que podía estar ahí. "Habían dicho que estaba en el Mater Dei. Y yo lo averigüé y lo busqué por el Mater Dei", contó, y uno imagina a la hija de Mirtha recorriendo los corredores del sanatorio, con el bolsito al hombro y el teléfono en la mano, intentando ubicar a un amigo antes de que la noticia la alcanzara.
La salud de Mirtha y el futuro de los almuerzos
Porque el posteo llega en un momento raro para la familia: Legrand pasó una semana internada por un cuadro respiratorio y recién recibió el alta. Según confirmó su hija, la diva ya está pensando en volver al trabajo y con ganas, aunque todavía no hay fecha oficial. Lo concreto es que Juana Viale seguirá reemplazándola, como viene haciéndolo en los últimos dos programas. Es decir, la pantalla sigue girando, pero esta vez con el corazón un poco apretado por las dos pérdidas que se cruzaron en la misma semana, la del periodista y la de la internación de Mirtha, que felizmente quedó en un susto.
Y a mí, mientras cerraba la nota, se me vino a la cabeza lo que me dijo una señora en la verdulería del barrio cuando le comenté que estaba escribiendo sobre Gelblung: "Mirá, yo lo vi crecer a Chiche en la tele, era como un pariente que entraba a casa todos los domingos". Esa es, creo, la mejor forma de entender el homenaje de Marcela Tinayre: no es un comunicado oficial ni un editorial, es el abrazo de una hija de la tele despidiendo a un pariente de todos.
