La Boca se prende fuego con la obra íntima de Amalia Amoedo: la mecenas que durante 30 años guardó sus cuadros y ahora los muestra
La coleccionista y presidenta de la Fundación Ama Amoedo abre "entre Dos lunas" en Ungallery, una exposición de pinturas y videos conectados con sus recuerdos de infancia. La cita es en el barrio de La Boca hasta el 18 de octubre y es una de las raras veces que se la puede ver como artista y no solo como mecenas.
Caminar por La Boca en esta época del año tiene algo de postal en movimiento: las calles angostas, los conventillos pintados de colores fuertes y el olor a café que se mete desde algún bar con mesas en la vereda. En ese marco tan nuestro, en el espacio Ungallery, Amalia Amoedo presenta "entre Dos lunas", una muestra que reúne pinturas y videos que ella misma vincula con imágenes de su infancia. La exposición se puede visitar hasta el 18 de octubre y, créanme, es de esas propuestas que vale la pena anotarse antes de que se terminen las vacaciones.
Una mecenas que por una vez se corre al otro lado del mostrador
Amalia es, ante todo, una coleccionista con todas las letras. Este 2026 cumple nada menos que 30 años desde que compró su primera obra: un cuadro de Gachi Hasper que le regaló su hermano Alejandro Bengolea cuando ella tenía 19 años. Desde entonces, su colección personal pasó los 800 piezas de arte argentino y latinoamericano, una cifra que la ubica como una de las voces más escuchadas del circuito cultural porteño. Pero en "entre Dos lunas" la historia se da vuelta: en lugar de mostrar lo que otros hicieron, muestra lo que ella misma pintó y filmó, siempre conectada con recuerdos que vienen de lejos.
- Qué se puede ver: pinturas y piezas de video de la propia Amalia Amoedo, atravesadas por imágenes de su infancia.
- Dónde: Ungallery, en el barrio de La Boca, Ciudad de Buenos Aires.
- Hasta cuándo: 18 de octubre.
- Quién la visita: una de las coleccionistas más importantes del país, que por una vez deja de mirar y expone lo suyo.
Para dimensionar quién es Amalia Amoedo hay que mirar lo que hace fuera de las galerías. Desde la Fundación Ama Amoedo impulsa un programa de residencias artísticas en la Casa Neptuna, en José Ignacio, Uruguay, un edificio que lleva la firma del artista Edgardo Giménez. Además, la fundación colabora en la gestión de la Colección AMALITA, el museo de Puerto Madero que Amalia Lacroze de Fortabat mandó a construir y que diseñó Rafael Viñoly. Si alguna vez se preguntaron quién mueve los hilos detrás de varias de las exposiciones más comentadas de Buenos Aires, gran parte de la respuesta pasa por ahí.
La sala como paisaje: la joya de la Bienal ya está en su colección
Este año, además, la colección de Amalia Amoedo incorporó una pieza que viene directo desde la Bienal de Venecia: "Monitor Yin Yang", la instalación de Matías Duville que representa a la Argentina en la muestra internacional. Amoedo la describió como "monumental y enormemente hermosa". Se trata de un paisaje transitable hecho con sal y carbón, cubierto de dibujos que remiten a lugares alejados de la civilización, una obra que se desarma al cierre de cada exhibición y se vuelve a montar en cada nuevo espacio, como si naciera de nuevo cada vez.
Para llegar a Ungallery lo más cómodo es tomarse el colectivo y bajarse en las cercanías del barrio de La Boca; varias líneas de colectivo llegan a la zona y también queda a pocas cuadras de la estación de tren. La entrada es gratuita, algo que vale la pena tener en cuenta en una ciudad donde cada vez más muestras arancelan la visita. Si van en auto, ojo con el estacionamiento: la zona suele estar congestionada, sobre todo los fines de semana.
“Son 30 años mirando arte ajeno y ahora, de golpe, se anima a poner lo propio frente al público. Eso siempre genera algo de vértigo, pero también una cercanía enorme con el visitante.”Florencia Zabala, Turismo serrano
En 2024, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires la declaró Personalidad Destacada de la Cultura, un reconocimiento que se suma a su lugar en los comités consultivos de Americas Society, el Centre Pompidou de París y el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Cuando alguien con ese currículum decide mostrar lo que tiene adentro, conviene prestarle atención.
La recomendación de la gente del barrio
Antes de cerrar la nota consulté a Marta, que trabaja en un café de la cuadra y conoce Ungallery desde que abrió: "Yo no soy de andar en galerías, pero la muestra de Amalia me atrapó porque tiene algo de casa de la abuela, esos recuerdos que te quedan dando vueltas. Vayan temprano, bien de día, que la luz de La Boca le hace muy bien a los cuadros", me dijo mientras servía un café con leche. Le hice caso y se lo repito: aprovechen la luz de la mañana, caminen sin apuro y déjense llevar por esas lunas que Amalia Amoedo puso como título. Quedan pocos días: hasta el 18 de octubre, en La Boca, con entrada libre y gratuita.
