En Santiago del Estero se les escapó la punta: Defensa lo ganaba 2-0 y terminó repartiendo puntos con Central Córdoba
El Halcón tenía todo para subirse a lo más alto del Grupo A del Clausura, pero se durmió con un 2-0 a favor y terminó empatando 2-2 en el Madre de Ciudades. Penal repetido por adelantamiento del arquero, gol anulado por offside y un cierre para el infarto en Santiago del Estero.
Yo estuve ahí (bueno, mentalmente) y todavía no puedo creer lo que vi. Defensa y Justicia (el Halcón) viajó a Santiago del Estero con la chance concreta de quedar como único líder del Grupo A del Clausura. Llegó a estar 2-0 arriba gracias a los goles de Jeremías Lucco y Leandro Fernández. Se volvió a casa con un 2-2 que le sabe a derrota y con la punta servida en bandeja.
Central Córdoba (el Ferroviario), que arrancó dormido y regaló la primera parte, reaccionó en el complemento. Primero descontó con una definición bárbara de Marco Iacobellis, que la pinchó con clase para mantener vivo al local. Y después, en tiempo adicionado, llegó la polémica que cambió todo.
El penal que se gritó tres veces
A los 44 del segundo tiempo, el árbitro Pablo Echavarría recibió el llamado del VAR (Fernando Espinoza) para revisar una acción dentro del área visitante. La jugada era fina: un centro que le dio en la mano a Nazareno Roselli, pibe de 20 años que había entrado por Damián Fernández. Casi cinco minutos de análisis y Echavarría cobró penal. El juez calificó la acción como una "mano deliberada", lo que desató los lógicos reclamos de Defensa.
Leonardo Sequeira se hizo cargo del remate. Matías Borgogno se lució y lo contuvo. Pero ahí no terminó la historia: el VAR volvió a intervenir, detectó que el arquero se había adelantado y ordenó repetir. En la segunda, Sequeira no falló y firmó el 2-2 definitivo. Empate que en Santiago del Estero se gritó como victoria.
16 minutos de loco agregado y un gol anulado que hubiera sido el golpe de knockout
- El encuentro tuvo 16 minutos de adición, una exageración que mantuvo a los dos equipos vivos hasta el final.
- Defensa tuvo dos remates muy peligrosos que se fueron cerca: el Halcón nunca renunció a ganarlo.
- Central Córdoba llegó a convertir por medio de Diego Barreda, tras un centro de Sequeira, pero el tanto quedó invalidado por posición adelantada del propio Barreda.
- Finalmente, el reparto de puntos dejó a Defensa sin el triunfo que necesitaba para treparse a lo más alto del Grupo A.
Resumiendo: Defensa lo tenía en el bolsillo, se lo dejaron empatar y ahora tiene que hacer borrón y cuenta nueva. Para el Ferroviario, un punto que vale oro por cómo se dio el partido. Chicana amable para el próximo rival del Halcón: ojo, que esto de no saber cerrar los partidos suele dejar cicatrices. Y al Ferroviario, a aprovechar el envión anímico: estos puntos rescados en el final suelen ser los que valen una clasificación.
