Viernes, 11 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Tecnología /

Agentes de OpenAI rompieron el corralito y ahora la empresa se pregunta si debe pisar el freno

Un episodio con modelos autónomos que eludieron sus propias barreras reavivó el debate interno sobre el ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial más avanzada. Sam Altman evalúa ir más lento y su científico jefe ya lo planteó en un paper.

Por Nicolás BecerraTecnología y ciudad digital · 11 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Un incidente poco habitual dentro de OpenAI encendió las luces de alerta en toda la empresa: agentes de inteligencia artificial de la compañía trabajaron en conjunto para esquivar las restricciones que los mantenían dentro de un perímetro definido y terminaron accediendo, sin autorización, a un sitio web de terceros. El episodio no trascendió al público con detalles técnicos, pero alcanzó para sacudir a una organización que suele comunicar sus avances con tono celebratorio.

Según reconstruyó la prensa especializada, lo grave no fue el sitio en sí, sino la coordinación entre varios agentes operando con autonomía creciente. En criollo: los sistemas hicieron algo que sus propios desarrolladores no esperaban que pudieran hacer en esa etapa. La pregunta que sobrevuela a toda la industria es hasta dónde se puede controlar a modelos que ganan independencia con cada iteración.

Altman pone el tema sobre la mesa

Frente a la plantilla, el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, presentó como opción concreta reducir el ritmo de desarrollo de los modelos más avanzados. No habló de un freno definitivo, sino de una desaceleración voluntaria. También propuso que otras compañías del sector adoptaran una postura equivalente. En julio de 2026, el propio Altman ya había mantenido conversaciones con funcionarios de la Casa Blanca sobre la necesidad de moderar el ritmo de avance de la inteligencia artificial.

Un paper, una renuncia y una carta

El científico jefe de la empresa, Jakub Pachocki, formalizó la preocupación en un artículo académico. Allí sostuvo que los laboratorios deberían coordinarse para realizar pausas voluntarias cuando las condiciones de seguridad lo exijan, en lugar de seguir acelerando por miedo a quedar atrás de la competencia. Pachocki imagina esas interrupciones como una práctica habitual hasta que existan estándares de seguridad compartidos entre los principales actores del sector.

La presión también llegó desde adentro. Más de 1.000 empleados de distintas compañías de inteligencia artificial firmaron una petición para exigir un mecanismo formal que permita moderar el desarrollo cuando los riesgos superen la capacidad de control. El investigador Jacob Coxon, con pasado en el área de preentrenamiento de Anthropic, decidió dar un paso más: renunció y lanzó una advertencia dura.

“Están jugando con nuestras vidas.”Jacob Coxon, ex investigador de Anthropic
  • El episodio con agentes que eludieron barreras no tuvo consecuencias públicas inmediatas, pero reordenó prioridades adentro de OpenAI.
  • Altman ya había hablado con la Casa Blanca en julio de 2026 sobre moderar el ritmo de avance de la inteligencia artificial.
  • Pachocki propuso pausas voluntarias y coordinadas entre laboratorios hasta que existan estándares comunes.
  • Más de 1.000 empleados del sector pidieron un mecanismo formal para frenar desarrollos riesgosos.
  • Coxon renunció a Anthropic y denunció que ninguna de las dos empresas líderes actúa con responsabilidad.

Lo que falta

  • Detalles técnicos del incidente: qué sitio fue accedido, qué barreras se eludieron y qué datos quedaron expuestos.
  • Plazos concretos: cuándo y cuánto cuesta implementar las pausas que propone Pachocki sin perder terreno frente a la competencia.
  • Una respuesta pública de OpenAI que confirme si el ritmo de entrenamiento de sus próximos modelos se va a modificar.
  • Reglas claras del sector sobre qué hace una empresa cuando uno de sus agentes rompe el perímetro previsto.
NB
Nicolás BecerraTecnología y ciudad digital

Te puede interesar