Una socia de la concesionaria de Pilar declaró ante la fiscalía y apuntó contra compradores morosos por dos millones de dólares
Cynthia Chamoles, pareja del titular de Autos Pilar Premium, dijo que clientes que no pagaron vehículos financiados generaron un desfasaje que impide cumplir con las entregas. El expediente ya registra al menos 35 damnificados.
A las 10 de la mañana de este martes, en la sede de la fiscalía de Pilar, Cynthia Chamoles, de 44 años, prestó declaración indagatoria ante el fiscal Andrés Quintana en la causa que investiga presuntas estafas vinculadas a la concesionaria Autos Pilar Premium. La mujer se encuentra detenida junto a su pareja y socio, Carlos González, de 43, tras un allanamiento realizado en su domicilio del barrio cerrado Las Condes, en el partido de Pilar.
Según la fiscalía, Chamoles atribuyó los incumplimientos denunciados por los clientes a un desfasaje financiero generado por compradores que adquirieron vehículos con financiamiento y dejaron de pagar en los últimos meses. Afirmó que la empresa dispone de pagarés documentados por entre 500.000 y 600.000 dólares y que el total de deudas a cobrar ascendería a unos dos millones de dólares.
Los deudores señalados
Durante su declaración, la indagada mencionó a varios compradores morosos. Entre ellos, apuntó contra un DJ de reconocida trayectoria, cuya identidad se mantiene bajo reserva judicial. "Se le entregó una Land Rover Evoque. Nos debe 120.000 dólares. Nunca nos pagó", declaró ante el fiscal. También hizo referencia a una Lamborghini Urus valuada en 800.000 dólares, con embargo vigente, cuya liberación consideró clave para recuperar liquidez.
- Joaquín Pichot, hermano del excapitán de Los Pumas Agustín Pichot, habría entregado una camioneta Ford Ranger Raptor en consignación sin recibir el producido de la venta.
- El diputado nacional Manuel Quintar habría pagado 285.000 dólares por un Tesla Cybertruck que nunca le fue entregado, con parte del monto abonado mediante transferencias bancarias y parte en efectivo.
- Al menos 35 damnificados figuran en el expediente judicial.
La versión de González
Por su parte, González describió en su propia indagatoria un descalce financiero de seis millones de dólares. Relató que la empresa creció desde un local en el Shopping Champagnat hasta una sede sobre la colectora del ramal Pilar de la Panamericana, llegando a vender cien vehículos por mes. Atribuyó el inicio de la debacle a una causa federal previa por desobediencia, vinculada al uso de un predio lindante a la autopista como playa de exhibición no autorizada. Según su relato, el juez federal de Campana ordenó el retiro de los vehículos; cuando la concesionaria volvió a ocupar el espacio, el magistrado dispuso el secuestro de nueve unidades y lo procesó por desobediencia.
La causa se encuentra en etapa de instrucción. Según la fiscalía, la próxima instancia consiste en avanzar con las pericias contables sobre los movimientos de la concesionaria y en recibir las declaraciones de los damnificados que aún no prestaron testimonial. La defensa de los detenidos no hizo declaraciones públicas hasta el momento.
