Viernes, 11 de septiembre de 2026
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"Un talento único": el oído afinado que abre puertas y cajas fuertes

Daniel Roher, el director canadiense que ganó el Óscar con "Navalny", debuta en la ficción con un thriller donde un joven con hiperacusia pasa de reparar pianos a desvalijar cajas fuertes. Leo Woodall y Dustin Hoffman encabezan el reparto de una propuesta sólida, sin alardes pero sin fisuras.

Por Rosario EscuderoCultura y espectáculos · 11 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Lo primero que me llamó la atención, antes incluso de saber quién estaba detrás de la cámara, fue esa señora de unos cincuenta y tantos que estaba comentando en la fila de al lado con su marido: "Yo no entiendo nada de pianos, pero la película te explica todo". Y tenía razón. Porque "Un talento único" ("Tuner" en su título original) toma una premisa que parece salida de un manual de prodigios y la convierte en un thriller accesible, donde lo extraordinario del protagonista se entiende sin necesidad de manual técnico.

Les cuento de qué va y por qué vale la pena dedicarle una noche. Niki, el personaje que interpreta Leo Woodall, es un joven que trabaja afinando pianos en casas acomodadas y en conservatorios. Su particularidad es la hiperacusia: un oído tan afinado que percibe matices que al resto se le escapan. Lo que empieza como un oficio silencioso y casi artesanal se cruza, del otro lado, con un mundo clandestino donde la misma habilidad lo vuelve imbatible para abrir cajas fuertes sin forzar nada.

Un director que viene del documental y se nota

Daniel Roher, el canadiense que se llevó el Óscar al Mejor Documental por "Navalny", se anima acá con su primer largo de ficción. Y se le nota el origen. Hay algo de observación paciente en la forma en que filma un piano por dentro: las cuerdas, los mecanismos, el movimiento casi orgánico de cada pieza. El sonido, en "Un talento único", no acompaña a la imagen: la conduce. Es una decisión que distingue a esta película de otros thrillers de atracos donde todo suele resolverse a los gritos y las balas.

Leo Woodall carga con el peso del relato y lo sostiene de principio a fin. Tiene esa cosa de actor inglés que transmite quietud sin parecer apagado, justo lo que el personaje necesita: alguien que observa más de lo que habla. Y del otro lado, como sorpresa agradable, aparece Dustin Hoffman en el rol del afinador veterano, el maestro que le abre (o le complica) el camino. No es un papel enorme, pero le da a la historia un respaldo que se siente.

Qué thrillers con habilidades raras miré antes y me sirvieron de referencia

  • Abre los ojos (1997), el filme con Eduardo Noriega y Penélope Cruz que explora una percepción alterada de la realidad y terminó convertido en referencia del cine de intriga europeo.
  • Inside Man: el atraco perfecto (2006), de Spike Lee, donde el protagonista de Clive Owen usa su conocimiento de la geometría del banco para encerrar a todos dentro de la caja fuerte.
  • El perfecto asesino (2007), donde un mecánico con autismo es contratado por un mafioso como limpiador por la misma razón que lo hace letal.
  • Léon: el profesional (1994), de Luc Besson, con un asesino entrenado desde chico para tareas muy específicas, de esas habilidades raras que dan forma a toda una vida.
  • Parásitos (2019), la premiada película surcoreana de Bong Joon-ho, donde una familia entera despliega habilidades minuciosas para infiltrarse en la vida de otra.
  • El talento de Mr. Ripley (1999), de Anthony Minghella, donde la capacidad de imitación vocal y de gestos del protagonista es la herramienta central del crimen.

"Un talento único" no viene a reinventar el género, y eso, lejos de ser un reproche, es casi un alivio. Hay conflictos claros, un personaje con una habilidad puntual y operaciones que van subiendo en riesgo a medida que la trama avanza. La película sabe cuándo quedarse en un detalle y cuándo pasar al siguiente plano, sin quedarse pegada ni apurarse. Tiene, claro, las limitaciones de una producción de escala media: no esperen persecuciones descomunales ni escenas de acción por el estilo. Pero de principio a fin no tiene fisuras serias, y eso ya es bastante en un género donde las promesas suelen quedar a mitad de camino.

Si están buscando algo para ver en streaming, sin exigencias desmedidas y con la tranquilidad de que no van a perder el tiempo, esta es una de esas opciones que cumplen lo que prometen. Y si les gusta el universo de los oficios raros llevados al extremo, los títulos de la lista de arriba les pueden servir para una maratón temática. Pero volviendo al cine que nos ocupa, lo que más me quedó, y se los confieso, fue esa sensación de estar escuchando la película tanto como mirándola. Hay algo hipnótico en ese oído que todo lo percibe, y Roher lo entiende a la perfección.

“Yo no entiendo nada de pianos, pero la película te explica todo.”Espectadora en la fila de la sala, 52 años
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Rosario EscuderoCultura y espectáculos

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