Totti se calza el traje de manager: ahora va por el básquet de Roma
El exgoleador y emblema de la Roma dejó la pelota y se metió de lleno en un proyecto de básquet de la capital italiana, con responsabilidades concretas dentro del club y la mira puesta en la ciudad que lo idolatró durante décadas.
Lo de Francesco Totti no para de sorprender. El tipo que hizo llorar a toda Roma con cada gol vuelve al ruedo, aunque esta vez no la tiene en los pies: se calzó el traje de asesor institucional de Maxima Roma, un club de básquet de la capital italiana que arrancó hace poco y necesita aire en las pulmones para hacerse conocido. Lo presentaron con bombos y platillos y, sobre todo, con funciones bien claras.
Qué va a hacer Totti en el club
- Participar en decisiones vinculadas al crecimiento institucional del club.
- Acompañar el desarrollo del vínculo con los hinchas y la construcción de una base de seguidores propia.
- Impulsar programas de responsabilidad social que conecten al equipo con los barrios de la ciudad.
- Aportar su imagen y su conocimiento deportivo para darle identidad a una franquicia que recién empieza.
El capitán eterno (Il Pupone, para los íntimos) se mostró enchufado con la propuesta y no dudó a la hora de bancarla. 'Tenía hambre de nuevos retos y sentí el deseo de asumir uno nuevo. El rol y, sobre todo, el proyecto que me ofrecieron me convencieron de inmediato', soltó Totti, con esa voz calma que siempre transmitió desde la mitad de la cancha. Y agregó, ya instalado en su nueva oficina: 'Estoy muy feliz de ser parte activa de este proyecto y agradezco al club la confianza depositada en mí'.
Desde la vereda de enfrente, el presidente Paul Matiasic aclaró que acá no se viene a sacarse fotos: 'La participación de Francesco en el proyecto confirma nuestra identidad como club y demuestra que estamos construyendo algo con lo que toda la ciudad puede identificarse'. Y fue taxativo: 'Su papel no será meramente simbólico'. Aviso a navegantes.
El currículum del 10 que ahora pasa a la oficina
Totti nació en Roma en 1976 y le dedicó toda la vida profesional a un solo escudo. Disputó 786 partidos con la camiseta giallorossa, convirtió 307 goles y usó la cinta de capitán durante veinte temporadas. Levantó cinco títulos con el club (un Scudetto, dos Copas de Italia y dos Supercopas) y se quedó con la Bota de Oro europea en 2007. Con la selección italiana sumó 58 presentaciones y fue parte del plantel que se consagró campeón del mundo en Alemania 2006. Se retiró en mayo de 2017, con el alma atada a la Roma.
Nueve años después de colgar los botines, el muchacho vuelve al deporte, pero esta vez la camiseta es de otro deporte. Maxima Roma apuesta a su cara para acortar caminos en una ciudad que ya lo conoce de memoria por el fútbol y que ahora tendrá que aprender a verlo en otro costado de la galería. La pregunta queda picando: ¿alcanza con el nombre de una leyenda para armar una hinchada nueva? Habrá que ver si la gente responde desde la tribuna y no solo desde el living.
Mientras tanto, el próximo rival de la fecha ya puede ir preparándose: enfrentar a un equipo con Totti cerca de la cancha no es moco de pavo. Aunque él no toque una pelota, ya marca el ritmo desde el banco.
