Shanghai tiene dueño y tiene hambre: ya están los cuatro que pelean por la final
Mechado (Medvedev) y Jódar sacaron sus boletos en Shanghai. El ruso doblegó a Tommy Paul por 6-3, 1-6 y 6-3, mientras que el español se sacó de encima a Casper Ruud con un 6-4, 4-6 y 6-3. Con esos dos resultados quedó servido el cuadro completo de semifinales del Masters 1000 chino.
El cinco del mundo arrancó en modo meseta: primer set a pedir de Mechado, con 6-3 inapelable y la sensación de que el partido estaba donde él quería. Pero Paul reaccionó en el segundo con un 6-1 que devolvió la paridad al marcador. En el tercero, el ruso volvió a su cocina: pelotas profundas, paciencia quirúrgica y otro 6-3 para cerrar. La diferencia la marcó el inicio: cuando Medvedev le mete ritmo de fondo, son pocas las cosas que se le pueden discutir.
Jódar vuelve a la mesa grande
Jódar (13.° del ranking) firmó su segunda semifinal en un Masters 1000, nada menos. El español se llevó el primero por 6-4, cedió el segundo por 4-6 y en el tercero no dejó dudas: 6-3 para meterse entre los cuatro mejores. Ruud peleó, claro, pero cuando el chico se prende con el drive y maneja los tiempos, el noruego queda corriendo detrás de la pelota.
- Zverev (2.°) vs. Davidovich Fokina (26.°), desde las 5.30, por ESPN 2 y Disney+ Premium.
- Jódar (13.°) vs. Medvedev (5.°), no antes de las 8.00.
- Zverev ya tiene asegurado ser número uno del mundo al cierre de la temporada, juegue lo que juegue.
- El campeón del torneo se lleva puntos vitales para entrar en las ATP Finals.
La final se mira de reojo
Pregunta que cae de maduro: ¿quién llega con más argumentos a la final? Zverev tiene el ranking y el envión de saber que, haga lo que haga, termina el año como número uno. Es una mochila menos y un pecho más ancho. Davidovich Fokina, en cambio, juega con la libertad del que no tiene nada que perder y mucho para ganar: una semifinal de Masters 1000 es plata fresca en el bolsillo y un aviso para 2026.
Del otro lado, la discusión es más abierta. Medvedev arrastra la experiencia y el oficio de los Grand Slam, esa espalda que no se dobla cuando el set se pone bravo. Jódar, mientras tanto, viene en ese punto de la carrera donde todo le sale y todo le pesa poco: drive limpio, piernas frescas y la cabeza de un veinteañero que todavía no sabe lo que es el miedo en una cancha grande. Si el ruso le corta el ritmo y lo hace jugar de fondo, gana Mechado. Si Jódar le mete altura y le cambia direcciones, la sorpresa puede ser real.
“Shanghai ya tiene cuatro candidatos y una certeza. El que levante el trofeo se acerca, además, a un lugar en las ATP Finals. Y eso, en esta época del año, vale oro.”Pablo Carreño, Deportes
Y a vos, Davidovich Fokina, una advertencia con cariño: el alemán sabe lo que es cerrar temporadas largas con la número uno debajo del brazo. Si querés dar el batacazo, te va a tocar jugar el mejor tenis de tu vida. Aprovechá que el Chino no juega más esta semana.
