Benavides, el reloj no para: el argentino se prende al Dakar 2027 aunque el mapa sea una incertidumbre
El salteño, bicampeón en motos y hoy piloto de autos con Overdrive, volvió del Rally de Marruecos con un golpe en el cuerpo pero la ilusión intacta. Confirmó que la organización sigue de cerca la tensión en Arabia Saudita y que la preparación no se frena.
Kevin Benavides (el Príncipe de Salta) no se achica. A pesar del ruido geopolítico que sacude a Arabia Saudita, el piloto argentino se plantó y salió a marcar la cancha: el Dakar 2027 se va a correr, y él llega con los brazos listos. Lo dijo sin titubear, en una declaración que combina la paciencia del que ya ganó dos veces la carrera más dura del mundo con la urgencia de quien tiene un volante entre las manos y no lo piensa soltar.
“Creo que el Dakar se va a correr. Hay que esperar a lo que diga la organización.”Kevin Benavides
La organización, detrás de la cortina
La Amaury Sport Organisation (ASO), la dueña del circo, ya les comunicó a equipos y pilotos que sigue el tema con lupa. Benavides lo contó con la tranquilidad del que sabe que el problema lo excede. ASO está tratando de resolver la problemática, porque es un tema que excede a los equipos, lanzó el salteño, y dejó en claro que la seguridad es la única vara que se mide en este tipo de decisiones. Es un tema sensible, que toca de cerca al Dakar, concedió, aunque aclaró que la gente de la organización está trabajando y mirando por la seguridad para el mejor evento deportivo.
- Competencia: Rally Dakar 2027.
- Categoría: autos (Ultimate), con Toyota Hilux T1+ de Overdrive Racing.
- Navegante: Lisandro Sisterna.
- Último ensayo: Rally de Marruecos, abandono por golpe, sin lesiones.
- Sede: Arabia Saudita, aunque abierta la chance de un cambio de país.
Sobre el dónde, Kevin se sinceró: No sé en qué zona de Arabia o si será en otro lugar, pero creo que el Dakar se va a correr; luego tendremos que ver dónde. No es un loco suelto hablando: es un tipo que conoce la carrera desde adentro, sabe que ASO tiene plan B cuando hace falta y que Arabia Saudita lleva años como anfitriona oficial. Mientras tanto, en lo suyo, entrena. La preparación sigue igual, porque es un factor externo que uno no puede controlar, razonó. Lo que sí puede, lo hace: darle al tornillo de la Hilux, afinar la navegación con Lisandro Sisterna y mantener el ritmo que lo dejó a tiro del podio en su nueva categoría.
El Rally de Marruecos, última prueba de fuego antes del desierto grande, terminó antes de tiempo. Un golpe de carrera, abandono, y ambos salieron caminando. Eso, en este oficio, es casi un regalo: la máquina se cambia, las manos no. Benavides volvió con ganas y con la certeza de que enero lo encuentra parado en la línea de largada, se corra donde se corra. A la próxima fecha, cuídense: cuando un bicampeón cambia de moto al auto y no se cae, el alerta ya está prendido.
