Roronoa Zoro, el tripulante del Thousand Sunny que nació del cruce entre un pirata francés que daba miedo de verdad y un héroe enmascarado de ficción
Eiichiro Oda armó el nombre del espadáchín favorito de la manga combinando a un corsario del siglo XVII, conocido por su violencia extrema en el Caribe, con El Zorro, el personaje que arrancó en una revista pulp en 1919 y ya lleva más de un siglo de adaptations en cine y televisión.
Les tengo que confesar algo antes de arrancar: yo nunca fui de los que se engancharon con One Piece por Zoro. Siempre me tiró más Luffy, con esa sonrisa que no se le borra ni en las peores, y durante mucho tiempo miré al espadáchín verde con esa mezcla de respeto y distancia que uno le tiene a un compañero de equipo que sabe más que uno. Pero hace unas semanas, charlando con Mariana, una lectora de 47 años que viaja todos los días desde Lanús para cursar un profesorado de Historia y que se declaró fan del personaje desde la primera saga, me cayó la ficha de que detrás de ese nombre que repetimos miles de veces hay una historia que yo, al menos, no tenía ni idea: el nombre de Roronoa Zoro es un rompecabezas de dos piezas, una salida de un libro de crónicas del Caribe del siglo XVII y la otra de un relato pulp que se publicó en una revista estadounidense en 1919, y cuando uno las junta entiende mejor por qué Oda eligió llamarlo así.
La pieza literaria: El Zorro, nacido en una revista y multiplicado en pantalla
La primera parte del nombre es la más reconocible y la más simpática. El Zorro apareció por primera vez en 1919, en el relato The Curse of Capistrano, publicado en la revista All-Story Weekly. Un año después llegó la película El signo del Zorro, y a partir de ahí el espadáchín enmascarado no paró de multiplicarse: se cuentan más de cincuenta películas, series de televisión, cómics y versiones en varios idiomas, incluyendo producciones turcas, que lo instalaron como un personaje de reconocimiento global. España, además, produjo unas catorce películas propias sobre el personaje, en su mayoría en coproducción con Italia. El guiño en One Piece fue tan directo que en el doblaje original al español de la serie al personaje se lo llamó directamente Zorro Ronoa, algo que a mí, cada vez que lo cruzo en una lista, me sigue sacando una sonrisa.
La pieza histórica: François l'Olonnais, el pirata al que le decían la plaga de España
La segunda parte del nombre es real y bastante más oscura. François l'Olonnais fue un pirata francés del siglo XVII, y en japonés su apellido se pronuncia Roronoa, que es de donde Oda sacó la base del nombre. L'Olonnais llegó a comandar una flota de ocho barcos y 440 hombres, con la que atacó embarcaciones españolas en el Caribe. Cuando desembarcó en Maracaibo, torturó a los habitantes de la ciudad para que le revelaran dónde habían escondido sus pertenencias, algo que le valió el apodo de la plaga de España. En uno de los episodios más fuertes que se le atribuyen, cuando las fuerzas españolas estuvieron a punto de capturarlo, tomó a un soldado como rehén, le abrió el pecho con la espada y, según los registros de la época, comenzó a comer su corazón; el escuadrón retrocedió y l'Olonnais escapó. Murió tiempo después en Panamá, también de forma violenta. Es, como se ve, un personaje histórico al que conviene leer con distancia y sin romantizar.
- Roronoa Zoro ocupa el segundo lugar en la tripulación de Monkey D. Luffy y figura entre los favoritos del público en las encuestas de popularidad de One Piece.
- Su nombre combina dos referencias: el espadáchín enmascarado de El Zorro, creado en 1919 en la revista All-Story Weekly, y el pirata francés François l'Olonnais, activo en el Caribe durante el siglo XVII.
- En japonés, el apellido l'Olonnais se pronuncia Roronoa, que fue la base que Oda eligió por su sonoridad para construir al personaje.
- En el doblaje original al español de la serie, al personaje se lo llamó directamente Zorro Ronoa, como guiño explícito a la referencia literaria.
- Más allá de la destreza con la espada y de la coincidencia del nombre, no existe ningún vínculo temático entre el pirata histórico y el personaje de la serie.
Lo que más me gusta de este cruce es que deja a la vista cómo trabaja Oda: no copió una gesta heroica ni buscó un nombre con significado profundo, sino que tomó un sonido que le gustó y lo apoyó en dos referencias que, vistas en paralelo, terminan contando algo del personaje. Zoro comparte con l'Olonnais el lugar de combatiente temible y, con El Zorro, la máscara, el estoque y esa idea del justiciero que opera un poco por su cuenta. Son dos mitologías pegadas con cinta, y a mí, que cada vez desconfío más de los nombres pomposos, esa honestidad me resulta hasta refrescante. Después de la nota, me crucé en el colectivo con un chico de unos treinta años que llevaba una remera del personaje y, cuando le conté de dónde venía el nombre, me dijo, mientras buscaba el SUBE: 'Mirá vos, al final el tipo es un libro abierto, solo que nadie lo lee'. Me pareció una de las mejores síntesis que escuché en mucho tiempo.
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