Pagani sorteó un susto en la carótida y ya se prepara para volver al aire: lo que contó él mismo desde la clínica
Un estudio de rutina le detectó la arteria obstruida y los médicos le colocaron un stent. El periodista deportivo grabó un video desde la habitación, pidió calma y adelantó que en pocos días estará "en carrera nuevamente".
Lo primero que me quedó dando vueltas, mientras revisaba los mensajes que inundaron las redes en las últimas horas, fue la imagen de una señora que conozco desde hace años y que sigue a Pagani como si fuera un miembro más de su familia: me escribió preocupada, casi al borde del llanto, porque se enteró por el video que el propio Horacio publicó desde la clínica y quería saber si era tan grave como sonaba. Esa preocupación colectiva, ese reflejo automático de la gente de sentirse parte de la vida de un comunicador al que escucha todos los días, es la mejor muestra de lo que pasó en las últimas horas con uno de los periodistas deportivos más queridos de la Argentina, que volvió a meterse en una sala de operaciones y, otra vez, eligió contarlo él mismo, con su voz y con su humor.
Resulta que Pagani se había hecho un control médico de rutina, de esos que uno posterga durante meses y termina agendando casi por casualidad, y el estudio le devolvió una alerta que nadie esperaba: tenía una arteria carótida obstruida de manera importante, un cuadro que suele avanzar sin síntomas pero que puede terminar, si no se trata a tiempo, en un accidente cerebrovascular. Frente a ese panorama, los profesionales que lo atienden resolvieron no esperar ni un día y lo operaron de urgencia para colocarle un stent, ese pequeño dispositivo tubular que se introduce para mantener abierta la arteria y devolverle el flujo normal de sangre al cerebro.
La palabra del propio Pagani
“Me pusieron un stent aquí en la carótida porque estaba tapada. Fue en un examen de rutina donde se vio esto y bueno, lo tuve que hacer. No es una operación muy grande, pero la tenía bastante tapada y eso puede traer consecuencias.”Horacio Pagani, desde la clínica
Lo que más llama la atención, y lo digo con el correr de los años viendo cómo se comunica la gente del espectáculo y del periodismo, es la manera en que Horacio manejó el momento: ni el dramatismo de las grandes cadenas internacionales cuando anuncian una cirugía, ni el hermetismo absoluto de otros colegas que prefieren correr el eje de la noticia. Pagani abrió la cámara de su celular, se filmó sentado en la cama, con la ropa de la clínica y un tono que mezclaba la explicación médica con la ironía que lo caracterizó toda la vida, y les habló de frente a los que lo siguen. Aclaró que la recuperación venía sin inconvenientes y que esperaba el alta al día siguiente, con la misma tranquilidad con la que relataría un gol en el último minuto.
El mensaje lo cerró con una frase corta que ya se volvió bandera entre sus seguidores más fieles: "Pronto estaremos en carrera nuevamente. ¡Salud!" . Esa última palabra, escrita con admiraciones como si fuera un brindis, resume bastante bien la filosofía con la que el periodista atraviesa sus problemas de salud: contar lo que pasa, quitarle dramatismo y seguir adelante.
No es la primera vez
- En mayo de 2018 fue operado del corazón, en una intervención en la que le colocaron tres bypass.
- En aquella oportunidad tuvo que ausentarse de la pantalla y se perdió el Mundial de Rusia, adonde iba a viajar para cubrir a la Selección Argentina.
- También en ese entonces eligió comunicarse con su público desde el hospital, con el mismo tono calmo y directo que repitió ahora.
- La reacción de colegas y seguidores fue inmediata: las redes se llenaron de mensajes de aliento, entre ellos el de la periodista Edith Hermida.
A mí, si me permiten la opinión después de tantos años cubriendo el ida y vuelta de los famosos con sus audiencias, este tipo de situaciones me deja pensando en algo que va más allá de lo clínico: en la responsabilidad enorme que tiene un periodista muy expuesto cuando decide abrir la puerta de su internación y mostrar lo que le pasa. Algunos colegas del rubro señalan, en off, que no es necesario exponer detalles de salud; otros, en cambio, defienden que esa transparencia es la que construye el vínculo que después se traduce en la fidelidad del público. Pagani, claramente, eligió el segundo camino, y la respuesta que recibió en cuestión de horas, con miles de mensajes de aliento y con colegas como Edith Hermida saliendo a expresarle su cariño públicamente, parece darle la razón. A la salida del sanatorio, mientras los reporteros esperaban el parte médico, una mujer que se acercó a dejarle una remera firmada por ella misma le dijo al guardia, en voz baja y con una sonrisa enorme: "Decile que lo estamos esperando, que en casa lo extrañamos". Esa frase, para mí, sintetiza todo.
