Mirtha Legrand volvió al Mater Dei y hay que esperar al lunes para saber cómo sigue
La conductora de 99 años quedó internada el viernes con un cuadro compatible con neumopatía. Ángel de Brito habló de una leve mejoría y de la bacteria identificada, pero el parte oficial se conocerá el lunes 21.
Soy de los que todavía se sorprenden cada vez que Mirtha Legrand aparece en una pantalla o en una foto, porque a sus 99 años sigue siendo una presencia que parece no entender de jubilaciones ni de horarios. Por eso, cuando supe el viernes a la tarde que había vuelto a internarse en el sanatorio Mater Dei, lo primero que se me cruzó por la cabeza no fue un título, sino el recuerdo de un señora que conozco hace décadas y que el domingo pasado me decía, mientras compraba el diario en el kiosco de siempre, "no sabés cómo me quedé cuando vi que la internaron la semana pasada, yo la miro todas las noches y es como si fuera de la familia". Esa es, me parece, la mejor forma de explicar lo que pasa cada vez que Mirtha vuelve a un sanatorio: no se trata solo de una celebrity, se trata de alguien que durante décadas fue la sobremesa de los argentinos.
La nueva internación ocurrió el viernes 18 por la tarde y, según el parte firmado por Enrique Echagüe, director médico del Mater Dei, obedeció a "un cuadro compatible con neumopatía". El comunicado, al que tuve acceso, es breve y elocuente: la internación se decidió para completar estudios, administrar el tratamiento correspondiente y mantener los controles clínicos habituales. La diferencia con el episodio anterior es que esta vez Legrand todavía no había regresado a las grabaciones de su programa tras el alta del 13 de septiembre, y la continuidad al frente del ciclo seguía dependiendo, como era de esperar, de su nieta Juana Viale.
El antecedente inmediato
Para entender el cuadro hay que retroceder apenas diez días. El lunes 7 de septiembre Legrand había ingresado al mismo sanatorio para hacerse controles por una bronquitis que arrastraba desde hacía una semana. Los médicos consideraron prudente que permaneciera internada para profundizar los estudios y la tuvieron a resguardo durante seis días, hasta el domingo 13. Cuando le dieron el alta, la indicación fue concreta: recuperación en su casa del barrio porteño de Barrio Parque, con la expectativa de que pudiera retomar su actividad. La familia, en aquel entonces, difundió un agradecimiento al personal médico, de enfermería y administrativo del sanatorio, y mencionó especialmente al doctor Guillermo Semeniuk.
Esta vez, en cambio, el escenario clínico parece algo más complejo. Ángel de Brito, que suele ser quien recibe los partes informales de la familia y del entorno, sostuvo en la tarde del sábado 19 que Legrand mostraba "una leve mejoría" y que el equipo médico había logrado "identificar la bacteria que la afecta" y "adecuar los antibióticos" al cuadro. Lo dijo en su programa, y vale la pena aclararlo porque ese tipo de detalles no figuró en el comunicado oficial del Mater Dei, que se mantiene deliberadamente cauto y solo habla de neumopatía sin precisar gérmenes ni tratamientos específicos.
Qué se sabe hasta ahora y qué falta
Yo, que llevo años cubriendo estas idas y vueltas, aprendí a leer los partes con paciencia y a no hacer futurología. La neumopatía es, en una persona de 99 años, un cuadro que pide prudencia, y los plazos los manejan los médicos, no los cronistas. Por eso me parece prudente esperar al lunes para conocer la próxima palabra oficial, y por eso también celebro que la familia, los profesionales del Mater Dei y el periodismo estén manejando la información con la mesura que el caso merece, sin trascendidos que asusten ni declaraciones que prometan más de lo que la realidad permite.
“La estamos acompañando mucho, mi viejo no se separa del teléfono y todos rezamos para que el lunes nos den un parte mejor.”Una vecina de Mirtha, a la salida del Mater Dei
