Migrar hacia el empleo formal mejoró el salario real; salir de él lo recortó hasta casi un tercio
Un informe de C-P Consultora, elaborado con datos del INDEC entre 2023 y 2025, comparó los ingresos de trabajadores que cambiaron de categoría ocupacional. Acceder a un puesto privado registrado rindió mejoras de hasta 34,3%, mientras que dejar esa modalidad para pasar al cuentapropismo implicó pérdidas de 27,8% en el poder adquisitivo promedio.
Marisol Olguín, desde la redacción de Campo y producción — La trayectoria laboral que eligieron los trabajadores argentinos entre 2023 y 2025 dejó huellas distintas en el bolsillo según la dirección del cambio. Acceder a un empleo asalariado privado registrado desde el trabajo por cuenta propia estuvo acompañado por una mejora promedio de 34,3% en los ingresos reales, mientras que recorrer el camino inverso —salir de un puesto formal para volcarse al cuentapropismo— significó una pérdida de 27,8% del poder adquisitivo. Así lo consignó un informe de C-P Consultora, basado en ocho paneles de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), con seguimiento de personas de entre 18 y 65 años y comparación de su ocupación principal con la remuneración mensual en cada período.
Cuatro transiciones, cuatro resultados
Cuatro transiciones, cuatro resultados
El estudio desagregó los movimientos entre las categorías ocupacionales más frecuentes y midió la variación del ingreso real —es decir, de la capacidad de compra de las remuneraciones— entre los trabajadores que cambiaron de situación. Los resultados promedio fueron los siguientes:
- Desde el trabajo por cuenta propia hacia un empleo asalariado privado registrado: suba de 34,3%.
- Desde un empleo asalariado no registrado hacia un puesto privado formal: suba de 31,6%.
- Desde un empleo privado registrado hacia el trabajo por cuenta propia: baja de 27,8%.
- Desde un empleo privado registrado hacia un puesto asalariado informal: baja de 13,9%.
- Desde un empleo privado registrado hacia el sector público: baja de 5,4%.
- Dentro del propio empleo privado registrado (permanencia): suba de 2%.
Las cifras sintetizan un patrón claro: las dos transiciones que terminaron en un puesto privado registrado arrojaron mejoras de dos dígitos, mientras que las tres salidas desde esa misma categoría —hacia el trabajo por cuenta propia, hacia la informalidad asalariada o hacia el Estado— terminaron en retrocesos. La brecha más pronunciada se dio entre quienes pudieron reinsertarse en el mercado formal después de un paso por el trabajo independiente y quienes, en sentido contrario, dejaron ese mismo mercado para autogestionarse.
La decisión que queda sobre la mesa del productor
La decisión que queda sobre la mesa del productor
El cuadro se completa con una lectura complementaria de la consultora LCG, que vinculó el ingreso de más personas al mercado laboral con la necesidad de los hogares de complementar ingresos insuficientes. En ese marco, los datos difundidos por C-P Consultora y procesados por INDEC sugieren que la categoría ocupacional de origen y de destino fue determinante en el resultado económico de cada trabajador durante el período analizado. Para los productores y empleadores del agro, la señal es directa: el diferencial de ingresos entre un puesto registrado y el trabajo por cuenta propia no es menor, y la formalización asalariada vuelve a mostrarse como la ruta con mejor retorno económico para quienes pueden acceder a ella esta semana.
