La Peque vuelve a rugir: Podoroska está en la final de San Pablo y rompió una sequía de 13 años
La rosarina venció a la española Badosa por 6-3 y 6-4 y disputará el título del WTA 250 paulista ante Quevedo. Es la primera argentina en una final del circuito grande desde 2013.
Acá estoy, firmando la mejor noticia tenística del finde. Nadia Podoroska (la Peque) se metió en la final del WTA 250 de San Pablo tras derrotar a Paula Badosa por 6-3 y 6-4, en una semifinal que resolvió con temple cuando el partido se le complicaba. La rosarina rompió el molde y, de yapa, sacó a una argentina del congelador: no jugábamos una final del circuito WTA desde hacía 13 años.
La frase que el partido no te cuenta
La Peque sacó ventaja de dos quiebres en el arranque y mandó el primer set por 6-3. Badosa, que sabe de estas canchas, ajustó y el segundo parcial se hizo palo a palo: cuatro breaks por lado, 4-4 y la garganta apretada. En el game decisivo, en el décimo, Podoroska volvió a quebrar y cerró el match con el puño apretado y la mandíbula dura. Ahí, en ese game, se decidió todo.
Y ojo con los números: hasta hoy, Badosa la tenía tomada. La española le había ganado en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (disputados en 2021) y también en un ITF en México, en 2014. Exnúmero dos del mundo en abril de 2022, Badosa llegó a Brasil como 70 del ranking. La Peque, en cambio, arrancó el torneo en el 317.
El rival de la final
Del otro lado de la red estará Kaitlin Quevedo, española ubicada en el 105 del ranking. Quevedo viene de dejar en el camino a la francesa Anna Blinkova (94) por 6-4, 2-6 y 6-4, en un partido de tres sets que demuestra que no le tiembla el pulso. Será el primer cruce oficial entre la rosarina y la nacida en España: historia nueva, de cero.
Por qué importa esta final
Hagamos memoria: la última argentina en una final WTA fue Paula Ormaechea en Bogotá 2013, cuando cayó en dos sets frente a Jelena Jankovic. Desde entonces, silencio. Trece años sin una compatriota en una definición del circuito grande. Eso es lo que termina acá, en San Pablo, con la Peque firmando su segunda final importante después de la de Roland Garros 2020.
Y hay más: con este resultado, Podoroska se asegura subir cerca de 118 puestos en el ranking y quedará alrededor del 199, después de un tiempo largo de inactividad que la había mandado al fondo del listado. Su mejor marca histórica fue el 36, en julio de 2021. Volver, volver, volver.
“Trece años sin una final, trece. Y la que vuelve a abrir la puerta es una rosarina que no se rindió ni cuando el ranking la mandó al pozo.”Pablo Carreño, Deportes
La final está programada para el domingo a las 14.30. Habrá que ver cómo le cae a la Peque la jerarquía de Quevedo y el trámite de su servicio, que viene sostenido en este torneo. Pero por ahora, lo que cuenta es esto: el tenis argentino femenino tiene nombre, apellido y final. Después de trece inviernos, vuelve a asomar la primavera.
Querido Quevedo: bienvenida a la rueda de la Peque. Le aviso que acá no regalamos nada, ni un game, ni un set, ni una foto en el vestuario. Disfrute la final, le va a hacer bien.
