Jeanne Tripplehorn, la chica que entró a Hollywood de la mano de Sharon Stone y nunca se fue
A más de treinta años de su debut en "Instinto básico", la actriz estadounidense construyó una carrera con más vértigo del que aparenta: pasó de compartir pantalla con Michael Douglas y Tom Cruise a encontrar su lugar estable en la televisión.
Te confieso algo antes de arrancar: yo a Jeanne Tripplehorn la descubrí tarde, como muchas cosas que me terminaron gustando de grande. Fue revisitando "Instinto básico" en una de esas noches de insomnio, hace ya varios años, cuando caí en la cuenta de que la psicóloga Beth Garner, esa mujer que parece observarlo todo desde un costado del escritorio mientras Michael Douglas y Sharon Stone se sacan chispas, tenía cara de actriz con mucho más para dar. Y vaya si lo dio.
Su aterrizaje en el cine fue, para usar una palabra bien nuestra, a todo trapo. En 1992, cuando todavía no había cumplido los treinta, Tripplehorn se plantó en el centro de uno de los thrillers más comentados de la década, la película de Paul Verhoeven que generó tanta polémica antes de su estreno como taquilla después. Su papel no fue el más llamativo de la función, es cierto: la que se llevaba todas las miradas era Sharon Stone con su cigarrillo y su cruce de piernas. Pero Beth Garner quedó flotando en la retina del público, y eso, en Hollywood, vale oro.
De la novela de Grisham a la comedia más negra
Al año siguiente la vimos junto a Tom Cruise en "La tapadera", la adaptación de la novela de John Grisham que Sydney Pollack dirigió con pulso firme. Era el tipo de proyecto que confirma a una actriz como parte del circuito de las grandes producciones, y Tripplehorn lo aprovechó. Después vinieron títulos variopintos: la comedia desatada "Very Bad Things", el melodrama con suspenso de "Dos vidas en un instante" y la entrañable "Mickey Ojos Azules", donde demostró que se movía con igual soltura en el drama más serio que en papeles con humor.
Sin embargo, como le pasa a muchas actrices de su generación, el cine empezó a ofrecerle cada vez más roles secundarios y ella, lejos de quedarse esperando, se mudó a la pantalla chica. Y ahí, ojo, la fue mucho mejor.
La televisión como territorio propio
- "Big Love": la serie de HBO sobre una familia poligámica de mormones, con Bill Paxton como patriarca, le dio uno de los papeles más valorados por la crítica de toda su carrera.
- "Mentes criminales": participó en 48 episodios entre 2012 y 2014, un volumen de exposición que la instaló en la mesa chica de la televisión de género.
- "La edad dorada": producción de época de HBO donde se lució en un registro muy distinto al policial que la había hecho conocida.
- "Verdades ocultas": junto a Ethan Hawke, con segunda temporada prevista para octubre de 2025, es su trabajo más reciente y, según sus propias palabras, uno de los pocos con los que se siente plenamente conforme.
Ese último punto no es un detalle menor. En declaraciones vinculadas con "Verdades ocultas", la actriz reconoció sin rodeos que a lo largo de su carrera aceptó proyectos con los que no se terminó de sentir del todo cómoda, y que esta serie representaba una excepción. Es una honestidad que, a esta altura de su trayectoria, suena más a alivio que a confesión.
Mientras tanto, en cine la vimos reaparecer en "Gloria Bell" (2018), el drama del chileno Sebastián Lelio donde compartió escenas con Julianne Moore, John Turturro y Michael Cera. Su último estreno en salas hasta hoy data de 2020, y desde entonces su trabajo se concentra casi con exclusividad en las series de plataformas internacionales.
Una carrera para revisitar
Más de tres décadas después de debutar en aquel thriller polémico, la trayectoria de Jeanne Tripplehorn es la de una actriz que aprendió a encontrar su propio ritmo lejos del ruido de los grandes estrenos. No es una historia de estrellas fugaces ni de regresos triunfalistas: es la de una laburante del oficio, de esas que van sumando papeles, series y matices hasta construir un cuerpo de obra que vale la pena recorrer de punta a punta. ¿Qué papeles te gustaría verla interpretar en esta etapa de su carrera? Yo, si me preguntás, sueño con verla en un drama de época bien escrito, de esos donde las actrices de su experiencia hacen temblar la pantalla con sólo cambiar el tono de la voz.
“Viene muy contenta, la verdad. Se la nota otra vez enganchada con lo que está haciendo, y eso hace rato no se lo veía.”Espectadora a la salida de un preestreno en Los Ángeles
