Isaiah Thomas ya lo blanqueó: quiere pisar el básquet europeo y dejar en claro que llega para ganar
El base de 37 años, de paso por la G League en su última temporada, publicó un mensaje en redes que reavivó el debate sobre la fuga de jugadores NBA hacia el viejo continente.
Lo dijo sin vueltas y lo publicó en la red social X, como para que nadie quedara dudas. Isaiah Thomas quiere jugar en Europa, al menos durante una temporada, y dejó una frase que ya es tendencia: quiere esa experiencia y, textualmente, humillar a esos chicos. A los 37 años, con su último contrato en la NBA ya lejos y un paso por la G League con Salt Lake City Stars (la filial de Utah Jazz) en la temporada 2024-25, el base volvió a meter su nombre en la conversación del básquet internacional.
El cruce que encendió la mecha
El mensaje de Thomas no cayó en el vacío. Días antes, Patrick Beverley, actualmente en Boulazac, había sostenido que varias figuras de la NBA no se adaptarían al ritmo táctico y defensivo que se juega en Europa. El Pequeño It (como se lo conoce por sus 1,75 metros) recogió el guante y respondió con entusiasmo, aunque sin mencionar club ni liga: solo la intención de cruzar el Atlántico y mostrar que su talento sigue intacto.
- Pico de carrera en Boston Celtics, donde fue uno de los máximos anotadores de la liga.
- Última temporada en Salt Lake City Stars, franquicia de la G League ligada a Utah Jazz.
- Su nombre sonó en el mercado europeo en varias ocasiones, pero nunca firmó.
- A los 37 años, apuesta a una experiencia fuera de Estados Unidos antes del retiro.
- El movimiento de jugadores NBA hacia Europa viene creciendo con casos de Veteranos que buscan minutos y protagonismo.
“¡Quiero jugar en el extranjero durante un año! ¡Quiero esa experiencia! ¡Y humillar a esos chicos!”Isaiah Thomas, en su cuenta de X
Un historial que pide pista
Yo lo veo así: Thomas ya pasó por el mejor momento posible en la NBA, con un All-Star en su espalda y un peso específico enorme en el juego de los Celtics. Después vinieron los intentos por regresar al máximo nivel, los cambios de franquicia, el rol de base complemento y, finalmente, la G League como último destino en Estados Unidos. Europa aparece ahora como una oportunidad concreta de revancha y, sobre todo, de esa experiencia distinta que él mismo reconoce querer vivir antes de colgar los botines.
La pelota, como siempre en estos casos, quedó del lado de los clubes. Si algún equipo decide apostar por un base con centímetros limitados pero con una muñeca enorme y un historial anotador de peso, Thomas tendrá la chance de cumplir ese deseo antes del cierre de su carrera. Mientras tanto, los que somos testigos de su historia seguimos esperando ese cruce: el del Pequeño It plantado en una cancha europea, listo para callar a más de uno. Suerte con eso, Isaiah, y a los rivales que le toque en la próxima fecha: ya están avisados.
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