Adot desfiló alta costura con los pies en la calle: se compró en el momento y sin escalas
Cincuenta salidas, bordados a mano y la chance concreta de salir del Alvear Icon con el vestido puesto: así fue "Raíces del corazón", la nueva colección de Laurencio Adot.
Cincuenta vestidos bajaron de la pasarela y, antes de que se apagaran las luces del Alvear Icon Hotel de Puerto Madero, varios ya tenían dueña. Laurencio Adot presentó "Raíces del corazón", su colección de alta costura para la primavera-verano 2026/27, y la rompió con una jugada poco habitual en la Argentina: las prendas salieron a la venta en el mismo momento en que terminaron de desfilar. No fue una muestra para mirar y archivar. Fue un convite a comprar.
Una gala con causa y un debut en la pasarela
El marco fue la Gala Anual Benéfica de Fundación Paolini, que festejó sus siete años de vida solidaria. Adot y el actor Thiago Pinheiro fueron los embajadores de la noche. La pasarela la abrió Allegra Cubero, que se animó a su debut; Barbie Simons dijo presente a lo largo de toda la presentación; y Elina Costantini se quedó con el cierre, una salida pensada como homenaje a Arlete Pinheiro de Azevedo, hermana de Pinheiro, fallecida poco antes. Un detalle emotivo en medio del vértigo fashion.
Cincuenta salidas con oficio bien argentino
- Paleta en crescendo: arrancó con naranjas y turquesas vibrantes y fue mutando hacia plateados y dorados a medida que avanzaba el desfile.
- Bordados y aplicaciones a mano, sobre todo en las piezas del cierre, que concentraron el trabajo artesanal más fino.
- Materiales nobles: gasa de seda, chiffon, seda natural y shantung para darle vuelo y liviandad a cada silueta.
- Faldas rectas y estilizadas; la variedad se la jugaron en los escotes, del strapless clásico al halter y el asimétrico.
- Producción 100% argentina, en un rubro donde lo importado suele mandar.
El concepto fue simple y efectivo: alta costura de autor, con los códigos clásicos del oficio (bordado a mano, materiales nobles, siluetas trabajadas), pero bajada a tierra con una lógica contemporánea. Colección de autor disponible para adquirir en el momento, hecha en el país y presentada en un evento con fin solidario. Una combinación que no se ve seguido.
Comprar en el desfile: la movida que cambió la noche
Lo más jugados del evento no fueron los vestidos largos, fue el dispositivo comercial. Al bajar de la pasarela, cada pieza quedó habilitada para la venta, y varias se concretaron esa misma noche. La alta costura suele vivir encerrada en ateliers y revistas: acá se acercó al público con ticket incluido. Una forma directa de entender que el lujo bien hecho también puede tener un precio y un comprador al alcance de la mano.
Yo, si me cruzaba con la Foundation de turno, me probaba un strapless turquesa y firmaba sin chistar. A vos, ¿te tienta comprar alta costura de diseñador argentino en un desfile, o te parece que ese mundo sigue siendo de otra galaxia?
