A la suerte y a la perseverancia: Ferrari aguantó en Austin y se llevó un triunfo con sabor a revancha
El Toyota líder se rompió a quince minutos del final y el equipo italiano recuperó la victoria en Hypercar después de más de un año. López terminó 13.° tras un trompo en las últimas vueltas.
La carrera se rompió en la primera curva del Circuito de las Américas cuando faltaban apenas quince minutos para la bandera a cuadros. El Toyota número 7, ese que tripulaban Conway, De Vries y Kobayashi y que venía haciendo todo bien, perdió la dirección hidráulica. De Vries no pudo tomar la curva, siguió de largo, volvió a boxes y se acabó. Así, sin más. En ese momento el Ferrari número 50 de AF Corse heredó la punta y no la soltó hasta el final.
Los que cruzaron primeros fueron Fuoco, Molina y Nielsen, el trío del 50. Completaron 167 vueltas, algo más de 920 kilómetros sobre los 5.513 metros del trazado texano. Nielsen fue el encargado del último stint y se quedó con el crédito del cierre. Para Ferrari significó volver a lo más alto del podio en Hypercar después de más de un año sin ganar, una espera que se cortó con la mejor receta del automovilismo: estar ahí cuando el de adelante falla.
Una carrera con varios dueños antes del golpe de escena
Porque la definición fue injusta con el desarrollo. Las dos primeras horas las manejó el otro Ferrari, el 51 de Pier Guidi, Calado y Giovinazzi. Después pasó al frente el Cadillac de Bamber, Bourdais y Aitken, más tarde el Toyota que terminó abandonando, y en distintos tramos también encabezaron el BMW de Magnussen, Marciello y Vanthoor y el Alpine de Da Costa, Milesi y Habsburg. Nadie pudo escaparse, todos se turnaron en la punta y al final la suerte, esa señora caprichosa, se inclinó para el lado italiano.
El podio se reacomodó en boxes
El Alpine había cruzado la meta segundo, pero los comisarios de la FIA le aplicaron cinco segundos de penalización por una infracción en una parada. Así cayó al tercer puesto y el Cadillac subió al podio. Ferrari, Cadillac y Alpine, el orden final.
José María López (Pechito, el nuestro) terminó lejos de lo que esperaba. Compartía el Lexus de Akkodis ASP Team con Umbrarescu y Schmid. Cuando le tocó el turno final, el auto perdió adherencia en una curva y trompeó. El golpe lo sacó del décimo puesto y lo mandó al decimotercero, con una vuelta perdida respecto al grupo de adelante. Una lástima, porque venía haciendo un trabajo prolijo hasta ese momento.
Lo que dejó la fecha
- Ferrari volvió a ganar en Hypercar después de más de un año con el trío Fuoco-Molina-Nielsen.
- El Toyota número 7, líder hasta el final, abandonó por una falla en la dirección hidráulica cuando faltaban quince minutos.
- El Alpine fue recargado con cinco segundos y cayó del segundo al tercer puesto; el Cadillac heredó ese lugar del podio.
- López terminó 13.° tras un trompo en su stint final con el Lexus de Akkodis ASP Team.
- En LMGT3 ganó The Heart of Racing con el Aston Martin de James, Robichon y Drudi, tras 154 vueltas.
La próxima fecha del Campeonato Mundial de Resistencia será en el circuito de Fuji, Japón, entre el 25 y el 27 de septiembre. Para Toyota, una oportunidad inmejorable de tomarse revancha en casa. Cuidado con los fantasmas de la dirección hidráulica, muchachos.
