Volvió el Jefe Maestro, pero esta vez se juega desde el navegador: cómo fue la vuelta de Halo: Combat Evolved
Un desarrollador de inteligencia artificial logró correr el código original de Xbox del juego de Bungie directamente en un navegador. En cinco horas se acumularon casi 20.000 partidas, hasta que una alerta automática de Cloudflare frenó el entusiasmo por unas horas.
A Marta la vi apagar la computadora de su oficina, abrir el navegador en la pantalla de al lado y ponerse a jugar. Tiene 47 años, dos hijas y, como me dijo mientras disparaba a los Covenant sin levantarse de la silla, "jugué a este juego cuando era chica y no lo podía creer cuando lo vi andando acá". Lo que estaba corriendo en esa pestaña era nada menos que Halo: Combat Evolved, el juego con el que Bungie presentó al Jefe Maestro en la primera Xbox allá por 2001, y que un desarrollador llamado Mitchell Hynes logró traer al navegador de manera totalmente gratuita. Yo la miraba jugar y no podía dejar de pensar en lo extraño y hermoso que resulta ver un título de hace casi un cuarto de siglo ejecutándose en una ventana de Chrome como si fuera un video de YouTube.
Lo que me llamó la atención cuando empecé a investigar es que no se trata de cualquier versión del juego. Hynes, que se dedica al desarrollo de inteligencia artificial, aclaró que el proyecto utiliza el código fuente original de la consola de Microsoft y no el port para PC que Gearbox hizo en 2003. Para los que no son del palo, la diferencia importa: es la entrega con la que arrancó la franquicia, con sus mismos secretos, su misma música y, según coinciden los que la probaron, sus mismos tiempos de carga.
Un fenómeno medible en pocas horas
Las casi 20.000 partidas que se acumularon en las primeras cinco horas dan cuenta de un interés que, sinceramente, yo no esperaba. La iniciativa arrancó con buen ritmo y, como dato técnico extra, el desarrollador reportó un promedio de 94 cuadros por segundo, un número que está muy por encima de lo que ofrecía la Xbox original en 2001. La página donde se puede jugar sigue activa, aunque vale la pena recordar que, como todo proyecto de este tipo, su continuidad en el tiempo no está garantizada y depende de varios factores que escapan al control de quien lo mantiene.
Un bloqueo que preocupó y se aclaró solo
A las pocas horas de salir, el sitio recibió una advertencia de posible phishing que lo dejó fuera de servicio por un rato. Como era de esperar, en redes enseguida se habló de una posible intervención legal de Microsoft. Hynes salió a explicar que la restricción había sido un mecanismo automático de Cloudflare, el servicio de seguridad que protege a millones de páginas en internet, y que no tenía nada que ver con un reclamo de la empresa dueña de la franquicia. El aviso se levantó poco después y la página volvió a estar disponible con normalidad, aunque el episodio dejó flotando la pregunta sobre hasta cuándo podrá mantenerse online un experimento de este estilo.
Mientras tanto, en las oficinas y en las casas de muchos argentinos, la escena se repite: gente grande, con responsabilidades y poco tiempo, que aprovecha un recreo para volver a un juego que marcó una época. Lo dijo el amigo de un compañero, mientras se sacaba los auriculares al salir del trabajo: "che, esto es una locura, hace veintitrés años que no jugaba y me sigue gustando igual". Y esa frase, a mi entender, resume mejor que cualquier cifra lo que acaba de pasar.
