Neuquén sale del rojo: casi 200 familias ya estiraron sus deudas a cinco años y pagan una cuota que entra en el sueldo
El plan del Banco Provincia del Neuquén para refinarciar créditos en mora lleva diez días y ya mueve más de 2.200 millones de pesos. La clave: una cuota tope del 30% del ingreso y hasta 60 meses para respirar.
Arrancó en agosto y, en apenas diez jornadas, el Plan de Alivio Familiar y Recuperación Crediticia del Banco Provincia del Neuquén (BPN) ya se metió en la agenda de 199 familias. El dato no es menor: son casi 200 hogares que ordenaron sus deudas en un solo crédito y, sobre todo, se llevaron una cuota que no les come el sueldo.
La movida, en números, es así: en esos primeros diez días se procesaron 199 operaciones por 2.259 millones de pesos. Si se le agregan las líneas propias de reestructuración que el banco venía ejecutando desde enero, el acumulado del año salta a 4.033 operaciones y 43.295 millones de pesos. Una inyección fuerte para un mercado financiero provincial que estaba pidiendo aire.
Cómo funciona el salvavidas
La mecánica es directa y apunta a un perfil concreto: familias neuquinas con deudas vencidas en el BPN que necesitan ordenar el aguinaldo del hogar. Para entrar hay que cumplir dos requisitos: tener domicilio real en la provincia y estar registrado en el banco con una categoría de deudor distinta de Normal según los criterios del Banco Central. En criueno, haber caído en mora en algún crédito vigente con la entidad.
- Monto máximo por operación: 50 millones de pesos.
- Opción en pesos: tasa fija del 35% TNA y plazo de hasta 60 meses.
- Opción en UVA: tasa del 5% más ajuste por inflación y plazo de hasta 36 meses.
- En ambos casos, el nuevo préstamo cancela toda la deuda previa con el banco: capital, intereses, comisiones y gastos.
- Tope de cuota: la cuota mensual no puede superar el 30% de los ingresos netos del solicitante.
Ese tope del 30% no es un cálculo a ojo: el banco lo verifica al momento de otorgar el crédito. Si los ingresos declarados no alcanzan, el préstamo no se aprueba en esas condiciones. Es, en la práctica, la garantía de que la refinanciación no se transforme en una nueva trampa.
El gobierno provincial fue más allá y le puso un incentivo extra a las entidades que quieran sumarse. Para bancos y billeteras digitales que adhieran al programa habrá una reducción del 50% en la alícuota de Ingresos Brutos sobre los intereses de estos préstamos y la exención del Impuesto de Sellos sobre los contratos firmados bajo el plan. La Dirección Provincial de Rentas ya publicó la reglamentación, así que la pelota está del lado de quienes quieran subirse.
Como me gusta decir en estos casos: mejor un plan a cinco años con cuota lógica que seguir estirando vencimientos con el sueño de que la suerte cambie. Y si vos conocés a alguien que haya usado un plan de refinanciación bancaria para ordenar sus deudas, contame cómo le fue: la experiencia del lector siempre suma.
