Saltar al contenido
Lunes, 19 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Neumonía: las señales previas a la fiebre y la tos que suelen pasar desapercibidas en adultos mayores

Según el neumonólogo Gerald Weinhouse, de Mass General Brigham, la fatiga profunda y la respiración agitada pueden anticiparse a los síntomas clásicos y retrasan la consulta médica en los grupos de mayor riesgo.

Por Beatriz LuceroEconomía provincial · · hace 2 h
Neumonía: las señales previas a la fiebre y la tos que suelen pasar desapercibidas en adultos mayores

La neumonía continúa siendo una de las infecciones respiratorias que más preocupación genera en el sistema de salud argentino, sobre todo cuando se manifiesta en adultos mayores, pacientes con enfermedades crónicas o personas con las defensas disminuidas. Un dato difundido por la Organización Mundial de la Salud indica que la enfermedad provoca alrededor de 1,6 millones de muertes por año en adultos mayores en el mundo, una cifra que la ubica entre las principales causas de mortalidad infecciosa por encima de la gripe estacional.

El cuadro suele describirse por la tos persistente y la fiebre elevada, pero el neumonólogo Gerald Weinhouse, de la División de Medicina Pulmonar y Cuidados Críticos de Mass General Brigham, advirtió que la fatiga profunda y la respiración acelerada pueden aparecer antes que esos signos clásicos. Cuando el material lo permite, Weinhouse sostuvo que la fatiga puede ser profunda y aparecer primero, y agregó que si bien la tos es casi universal, algunas personas presentan escasa o nula fiebre. Esa particularidad modifica el umbral de sospecha clínica y, en consecuencia, el momento de la consulta médica.

Qué mirar antes de que aparezca la tos

  • Cansancio extremo sin causa aparente, que se instala de un día para otro.
  • Respiración más rápida de lo habitual o con sensación de falta de aire.
  • Latidos acelerados y malestar general, similares a un cuadro gripal fuerte.
  • Náuseas, falta de apetito y decaimiento, que pueden confundirse con un problema digestivo.
  • En mayores de 65 años, confusión, somnolencia excesiva o desorientación, incluso sin fiebre.

El grupo etario que más complicaciones registra en Argentina es el de 65 años y más, según el Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación. De acuerdo con ese informe, la tasa de internación por neumonía adquirida en la comunidad en ese segmento supera varias veces la media nacional y se concentra en los meses de bajas temperaturas, cuando la circulación viral es más intensa. A ese escenario se suma que, en los adultos mayores, la temperatura corporal puede ubicarse por debajo de los 36 grados en lugar de elevarse, lo que dificulta la detección domiciliaria del cuadro.

La infección se origina cuando los alvéolos pulmonares se inflaman y se llenan de líquido o pus, lo que reduce el paso de oxígeno a la sangre. Las causas más frecuentes son la bacteria Streptococcus pneumoniae, el Mycoplasma pneumoniae y distintos virus respiratorios, entre ellos los responsables de la gripe y del covid-19. La evolución depende del agente, de la edad y de las condiciones previas de cada paciente, pero en todos los casos la detección temprana mejora el pronóstico y acorta los tiempos de recuperación.

Cuándo consultar sin esperar

  • Tos que se extiende varios días y empeora de manera progresiva.
  • Dolor en el pecho al inspirar o al toser.
  • Fiebre persistente de 39 grados o más que no cede con medidas habituales.
  • Síntomas que reaparecen después de una mejoría inicial.
  • Confusión, somnolencia inhabitual o desorientación en una persona mayor.

Entre las complicaciones que pueden presentarse se cuentan el derrame pleural, la presencia de bacterias en sangre, los abscesos pulmonares y la insuficiencia respiratoria. Estos cuadros suelen requerir internación y prolongan los plazos de recuperación, con un impacto económico significativo tanto para las familias como para los sistemas de salud provinciales, que deben absorber los costos de las terapias intensivas y de los estudios complementarios. Una internación por neumonía en un adulto mayor ronda, según los valores de referencia del sector privado argentino para 2024, entre cuatro y siete millones de pesos, muy por encima de la media de otras infecciones respiratorias.

La vacunación antigripal anual y la vacunación antineumocócica forman parte de las estrategias que el calendario nacional y los programas provinciales recomiendan para los grupos de riesgo. Aun así, la cobertura en personas mayores de 65 años sigue siendo inferior al objetivo del 95 por ciento fijado por las autoridades sanitarias, lo que deja abierta la discusión sobre cómo cerrar esa brecha en el corto plazo.

La pregunta que queda abierta

Con un sistema de salud tensionado por la demanda estacional y con indicadores de cobertura Vacunación que todavía no convergen hacia la meta recomendada, la identificación temprana de los signos menos visibles aparece como una herramienta concreta para descomprimir guardias y consultas. La pregunta que queda picando es quién termina absorbiendo el costo de un diagnóstico tardío: las familias que afrontan internaciones prolongadas, las obras sociales y las prepagas que financian buena parte de esos tratamientos, o las provincias que sostienen el último eslabón de la atención pública.

BL
Beatriz LuceroEconomía provincial

Te puede interesar