Los arándanos y su efecto sobre la presión arterial: qué dice la evidencia disponible
Nutricionistas y cardiólogos consultados en Estados Unidos coinciden en que una taza diaria, fresca o congelada, puede colaborar con el control de la tensión, el colesterol y la glucosa.
Investigaciones sobre nutrición y salud metabólica difundidas en las últimas semanas indican que una taza de arándanos por día favorece el control de la presión arterial, además de incidir sobre otros marcadores cardiovasculares como el colesterol LDL y la glucosa en sangre. El efecto, según los especialistas citados, resulta especialmente relevante para personas con hipertensión, el perfil con resistencia a la insulina o con factores de riesgo cardíaco.
El papel de las antocianinas
Los arándanos concentran un compuesto denominado antocianina, el pigmento responsable de su color oscuro. Según explicó Ashlee Bobrick, nutricionista dietista registrada del Ohio State University Wexner Medical Center, esas moléculas estimulan la producción de óxido nítrico en el organismo, una sustancia que facilita la relajación y la apertura de los vasos sanguíneos. Cuando las arterias se relajan, la sangre circula con menor resistencia y la presión tiende a bajar.
Fibra, glucosa y colesterol
La fibra es otro factor clave. Una taza de arándanos aporta cuatro gramos de este nutriente, cantidad que contribuye al consumo diario recomendado. Durante la digestión, la fermentación de la fibra en el intestino genera ácidos grasos de cadena corta que pasan al torrente sanguíneo y participan en la regulación de la presión arterial. Bobrick señaló además que esa fibra ayuda a mantener estable la glucosa y a reducir el colesterol LDL, dos variables directamente relacionadas con la salud del corazón.
La función endotelial, en el centro del análisis
Parveen Garg, cardiólogo de Keck Medicine de la Universidad del Sur de California, planteó que los arándanos podrían mejorar también la función endotelial. El endotelio es la capa de células que recubre el interior de los vasos sanguíneos y regula su elasticidad. Estudios previos observaron resultados positivos en este punto: cuando el endotelio funciona bien, el control de la presión arterial resulta más eficiente, según la fuente.
Beneficios adicionales asociados al consumo regular
- Una taza diaria, ya sea de arándanos frescos o congelados, resulta suficiente para obtener los beneficios documentados.
- La versión congelada conserva las propiedades activas, lo que hace más accesible la incorporación del hábito durante todo el año.
- El consumo regular también se asocia con menor probabilidad de desarrollar enfermedades crónicas, entre ellas algunos tipos de cáncer y trastornos neurodegenerativos.
- Para personas con resistencia a la insulina o con factores de riesgo cardíaco, el beneficio se amplifica, dado que la presión elevada suele ir acompañada de alteraciones metabólicas.
