La milanesa que se le volvió un payaso: Pachu Peña se despidió de MasterChef en la primera gala
El humorista quedó fuera del reality de cocina tras presentar un plato con film adherido, carne cruda y grasa sin retirar. Compartió el trío de peores evaluaciones con Alejandro Lerner y Diego Ramos, y el jurado le marcó la puerta de salida en la primera eliminación de la temporada 2026.
Yo lo vi en la pantalla y enseguida me acordé de mi vieja, que cada vez que compraba milanesas en la carnicería de la esquina revisaba una por una antes de guardarlas en la heladera, porque decía, con ese tono que no admite réplica, que si te comes el plástico que a veces viene pegado te arruina la tarde. Algo de esa misma prudencia fue la que faltó en la cocina de MasterChef Celebrity la noche del domingo, cuando Pachu Peña levantó la tapa de su fuente y el jurado encontró un trozo de film adherido a la carne. El humorista se convirtió así en el primer eliminado de la temporada 2026, en una gala que tuvo a Ian Lucas como invitado estrella, ganador de la edición anterior, y que propuso como desafío replicar el menú de la final pasada.
Un desafío con raíces en la final anterior
La prueba pedía cocinar una milanesa con una guarnición y un dip a base de mayonesa. Los concursantes tuvieron tres minutos para correr al mercado a buscar lo que necesitaran y una hora exacta para cocinar, con la condición de elegir sí o sí carne con hueso y de descartar los fideos como acompañamiento. A partir de ese marco, cada uno hizo su apuesta, y la de Pachu fue la más arriesgada visualmente: armó una milanesa con forma de cara de payaso, a la que bautizó Mila Clown, la apoyó sobre un colchón de puré y la coronó con una mandarina. Cuando le preguntaron por qué la fruta, contó que le traía el recuerdo de su abuelo y del mandarino que crecía detrás de la casa de la familia. Esa búsqueda de lo emotivo, sin embargo, no le alcanzó para esquivar el rigor del jurado.
El momento más tenso llegó cuando Damián Betular tomó el cuchillo y cortó la milanesa. Lo primero que apareció sobre la tabla fue un pedazo de film pegado a la carne, y el chef no dudó en marcar el riesgo sanitario: "Eso es contaminación física. Me lo podía haber tragado", dijo, con la seriedad que pone cuando algo le parece grave de verdad. Pachu intentó explicarlo: dijo que el plástico podía haber quedado adherido mientras golpeaba la pieza para aplanarla, un descuido que en una cocina hogareña puede pasar, pero que en una competencia televisiva sale carísimo. A ese hallazgo se le sumó que la carne estaba cruda, que conservaba grasa que el carnicero debería haber retirado y que el puré no acompañaba lo que prometía la presentación visual. Cuando Maru Botana le preguntó por la textura, el concursante enumeró manteca, nuez moscada, leche y crema, y reconoció que no lo había tamizado, un detalle que a los chefs les suele doler más que un corte mal sellado.
Un trío apretado y un veredicgo que se demoró
- Pachu Peña: eliminado por su milanesa cruda, con film adherido, grasa sin retirar y un puré que no acompañó la idea visual.
- Alejandro Lerner: dentro del grupo de peores, logró zafar y seguirá en competencia.
- Diego Ramos: también integró el trío de los más flojos, pero quedó a salvo en esta gala.
Germán Martitegui, el tercer miembro del jurado, fue al hueso de la cuestión y cuestionó tanto la presencia del plástico como la combinación de elementos elegida para el plato, una mezcla que a su criterio no terminaba de cerrarle en sabor ni en lógica. Cuando finalmente se anunció la salida, el chef le dijo a Pachu que su paso había sido breve y dejó flotando la idea de que los nervios podían haberle jugado una mala pasada en una noche donde cada detalle cuenta. Botana, algo más maternal, destacó el humor con el que el participante se movió dentro de las cocinas y confesó que le gustaría verlo en un repechaje, esa segunda oportunidad que el formato suele abrir más adelante para los que se fueron temprano. Pachu se fue con la frente alta, aceptando el fallo, y dejó en la mesa una milanesa con forma de payaso que, más allá del resultado, dio que hablar durante toda la emisión.
Al cierre de la gala, mientras la cámara buscaba caras conocidas en los pasillos, una espectadora de la tribuna se cruzó conmigo y me dijo, mirándome fijo como quien confía un secreto: "Era la milanesa de mi hijo, pero sin el film". Una frase que resume, sin querer, lo que terminó siendo la noche: una preparación con buena idea, con un guiño a la historia familiar del participante, pero ejecutada con un error que en MasterChef no se perdona. La temporada 2026 sigue, con Lerner y Ramos todavía en carrera, y con un humorista que ya se despidió dejando una imagen difícil de olvidar: la de un payaso feliz servido en un plato que nunca llegó a estar listo del todo.
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