La mesa que Mirtha deja vacía: Juana Viale toma el mando de un fin de semana con quince almas en busca de cámara
Con la Chiqui todavía internada en el Mater Dei, su nieta se hace cargo de las dos emisiones clásicas y Andy Kusnetzoff le planta competencia con exfutbolistas, actrices y un ex Gran Hermano. Yo ya tengo la mía, y te cuento por qué.
Lo confieso antes de empezar a escribir esta nota, porque soy de las que llega al canal y todavía pregunta, con esa inocencia de platea que ya no es tan inocente: che, ¿hoy viene la Chiqui? Pregunté el viernes a la tarde, mientras acomodaba el grabador y miraba de reojo el ingreso del Mater Dei, y la respuesta me cayó como un baldazo de agua tibia: Mirtha Legrand sigue internada desde aquel domingo 7 de septiembre, con un cuadro respiratorio bronquial que, según el parte médico firmado por el director del sanatorio, Enrique Echagüe, evoluciona favorablemente y sin complicaciones, en una habitación común y acompañada por los suyos, con un nuevo parte oficial previsto para el viernes que, cuando esto se publica, ya es parte de la conversación familiar de medio país.
Esa internación, que arrancó como un susto y se fue acomodando en la rutina de los argentinos con la misma naturalidad con que acomodamos el almohadón del sillón para mirar el sábado a la noche, obliga a repetir un dispositivo que la propia familia de Mirtha ya conoce de memoria y que a mí, como espectadora, me sigue arrancando una sonrisa cómplice: Juana Viale, la nieta que heredó el arte de poner la cara frente al vacío que deja su abuela, se vuelve a sentar en la cabecera de La Noche de Mirtha este sábado a las 21:30 y, al día siguiente, a las 14:00, vuelve a calzarse el delantal del almuerzo dominical, como si entre una emisión y otra apenas hubiera tiempo para cambiarse los aros y arrancar de nuevo.
La mesa del sábado a la noche: un odontólogo famoso, una bomba tucumana y la política
- Luis Machín, que viene de encarnar al odontólogo Ricardo Barreda en la película Barreda, estrenada el pasado 28 de agosto, y que seguro se va a sentar con la espalda recta porque sabe que la sobremesa con Juana no perdona una.
- Gladys La Bomba Tucumana, dispuesta a darle a la noche ese voltaje popular que solo ella sabe administrar, con la métrica afilada y la frase lista para el zócalo.
- Ingrid Grudke, la modelo de toda la vida, que ya tiene el oficio de las mesas de Mirtha grabado en la columna.
- Osvaldo Bazán, periodista, para el contrapeso de mirada más urbana y filosa.
- Hernán Lacunza, el ex ministro de Economía, que se sienta en esa silla con el oficio de quien ya discutió muchas veces en público y sabe que acá se juega otro partido.
El domingo a la mesa grande: teatro, streaming, humor del interior y una cantante debutante
- Malena Solda y Alberto Ajaka, los dos en cartel con Made in Lanús, y ella además presentando La Ratonera, que debutó el 3 de septiembre en el Teatro Liceo de Buenos Aires.
- Luis "Tucu" López, el locutor que conduce un ciclo de streaming desde comienzos de 2026 y que llega para representar esa nueva camada de voces que ya no necesitan la pantalla grande para hacerse oír.
- El Flaco Pailos, humorista cordobés que presenta su unipersonal Solo de Humor todos los viernes en Corrientes al 1660, y que seguro se lleva más de un aplauso largo desde el living.
- Jazmín Laport, cantante, que llega con el primer corte discográfico bajo el brazo y con esa mezcla de timidez y orgullo que solo se ve cuando alguien tiene la valentía de poner un tema nuevo en una mesa así.
La otra vereda: Podemos Hablar, con pasado de arco, presente de panel y futuro de streaming
Pero ojo, porque mientras Juana se dobla el fin de semana como si fuera una vedette de los años de oro, del otro lado de la pantalla Andy Kusnetzoff le planta competencia con una mesa que también da para escribir un par de páginas: Pablo Migliore, el exarquero que ya sabe lo que es sentarse frente a una cámara y bancar la posición; Analía Franchín, flamante ganadora del Premio Martín Fierro 2026 como mejor panelista, que llega con la energía de quien viene de subir al escenario a buscar un Martín Fierro y todavía lo tiene tibio en la mano; Pamela David, la conductora que acaba de anunciar que invierte en una ficción vertical y que conduce un ciclo de entrevistas en YouTube; Fernán Mirás, el actor que en junio volvió a contar, con una crudeza que a mí me dejó pegada a la silla, lo que le pasó en 2021 cuando le diagnosticaron un aneurisma cerebral y lo describió con esa frase que se me quedó tatuada: "Me explotó la cabeza. Se me llenó de sangre"; y Tamara Paganini, reciente participante de Gran Hermano: Generación Dorada, que todavía está masticando el ruido mediático de la salida de la casa y que en una mesa así puede transformarse en la sorpresa de la noche o en el blanco de todas las preguntas.
En total, si uno se pone a contar los platos, son quince los invitados repartidos en tres programas a lo largo de un fin de semana que, en cualquier otra circunstancia, sería uno más del almanaque, pero que en esta Argentina que mira la tele con la misma pasión con la que se mira una selección de fútbol en la última fecha, termina siendo casi un pequeño evento: la salud de Mirtha funcionando como eje emocional invisible, una nieta haciéndose cargo del legado con la elegancia de las que saben que ese lugar no es suyo pero que igual se lo ponen al hombro, y un competidor que, lejos de hacerse el distraído, le planta cinco nombres pesados a la misma hora para recordarle que la tele de los sábados a la noche sigue siendo una carrera de postas.
“Yo me quedo con la mesa del domingo, con Solda y Ajaka hablando de teatro y con el Flaco Pailos desarmando la solemnidad con una cara, pero ya se sabe que sobre gustos no hay nada escrito, y menos en una mesaza.”Rosario Escudero, Cultura y Espectáculos
