Estados Unidos festejó en Berlín y Clark le puso un punto final a la novela del verano
Las norteamericanas barrieron a Francia 97-79 y se quedaron con su quinto Mundial consecutivo. Después, la base del Indiana Fever cortó en seco la pregunta sobre su relación con Angel Reese: "Siempre hemos sido amigas".
Estados Unidos se coronó campeón del Mundial de básquetbol femenino en Berlín con una paliza 97-79 sobre Francia, la misma selección a la que había vencido en los Juegos Olímpicos. La final fue el cierre de un torneo perfecto: las norteamericanas no cedieron un solo partido en toda la competencia y estiraron a cinco la racha de títulos mundiales consecutivos.
Caitlin Clark (Caitlin) aportó 12 puntos y tres asistencias en el duelo decisivo. Angel Reese, otra de las caras visibles del plantel, firmó tres puntos y tres rebotes en apenas nueve minutos en cancha. Las dos, históricas rivales en la NCAA y en la WNBA, compartieron plantel y celebración sin que se filtrara ningún cortocircuito.
La pregunta que Clark no dejó pasar
La conferencia posterior dejó la escena del día. Un periodista le consultó a Clark si ella y Reese, a la luz del oro conseguido juntas, podían considerarse amigas. La base del Indiana Fever lo interrumpió de cuajo, señaló al reportero y disparó: "Siempre hemos sido amigas. No intentes hacer eso. No intentes hacer eso". Después se levantó y se fue. Un miembro del staff del seleccionado se acercó al periodista a continuación.
“Siempre hemos sido amigas. No intentes hacer eso. No intentes hacer eso.”Caitlin Clark, base de la selección de Estados Unidos
El origen de la novela
- La final de la NCAA de 2023, en la que LSU de Reese venció a Iowa de Clark, encendió la mecha.
- Los cruces posteriores en el circuito universitario y en la WNBA fueron frecuentes, físicos y muy comentados.
- La prensa deportiva construyó durante meses una supuesta enemistad entre las dos jugadoras.
- El oro de Berlín, logrado en el mismo plantel, parece haber puesto paños fríos a esa historia.
Lo de Clark no fue un exabrupto: fue una respuesta a una pregunta armada sobre una rivalidad que, al menos puertas adentro del seleccionado, nunca existió como tal. Recién coronada campeona del mundo, eligió cortar el libreto antes que seguirle el juego a quien quiso instalarlo. Cinco coronas seguidas, un equipo sin fisuras y una frase que dejó en offside a más de uno. Francia, próxima parada en la agenda de los Juegos, ya sabe que enfrente tendrá otra vez a este seleccionado. Que se prepare: las dueñas del mundo, por ahora, no piensan soltar la corona.
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