El secreto de unos huevos revueltos cremosos con bacon
Fuego bajo, movimiento constante y unos segundos de paciencia: así se prepara un plato sencillo que funciona tanto para el desayuno como para la cena.
Cuando me imagino un desayuno que no exige demasiado esfuerzo, siempre aparece una sartén con huevos revueltos y bacon. Es una preparación de otras latitudes, acá se sueleSbañar con manteca y sirve con pan tostado. La clave está en el fuego, no en agregar ingredientes sofisticados: si la sartén se calienta demasiado, el huevo se vuelve seco, se pega y termina con esa textura gomosa que arruina cualquier simplestéz.
El primer paso es cocinar el bacon solo, a fuego vivo, durante unos tres minutos, hasta que dore y libere su grasa. Ese fondo es fundamental porque le da sabor a los huevos. Después se bajan el fuego al mínimo y se incorporan los huevos, batidos apenas lo suficiente para unir clara y yema, sin incorporar demasiado aire.
El fuego bajo y la espátula en movimiento
Desde ese momento, la espátula no descansa. Hay que revolver de manera continua, separando los huevos del borde y del fondo, para conseguir una mezcla cremosa. Otra conviene es retirar la sartén del fuego unos segundos antes de que los huevos parezcan listos: el calor residual completa la cocción y evita pasarlos de punto.
- Cocinar el bacon unos tres minutos y aprovechar la grasa que suelta.
- Batir los huevos suavemente, sin agregar mucho aire.
- Bajar el fuego al mínimo y revolver sin dejar de mover la espátula.
- Retirar la sartén antes de que los huevos terminen la cocción.
- Acompañar con pan tostado, champiñones salteados con ajo o palta en láminas.
Para completar el plato, el pan tostado es casi imprescindible. También se pueden agregar champiñones salteados con ajo, que aportan substance sin tapar el sabor del huevo y el bacon, o láminas de palta, que dan cremosidad y equilibran el salado. Se puede usar una opción o combinar ambas, según lo que haya en la heladera.
“Mi consejo es no apurarse: en una sartén, el huevococktails se cocina cuando todavía parece líquido. Ese último cambio de temperatura es el que hace la diferencia.”Florencia Zabala, Turismo serrano
Es una comida que entra tanto en un desayuno de domingo como en una cena de lunes, cuando no hay tiempo ni ganas de cocinar algo elaborado. Sale bien inexpensive, se prepara rápido y no exige aprender una técnica complicated. Por eso, si me preguntan cómo hago para que los huevos revueltos queden perfectos, respondo con la misma regla de siempre: fuego bajo, movimiento constante y paciencia hasta el final.
