El Fideo apareció en el momento justo y Central se fue al entretiempo con la sonrisa
Ángel Di María cambió el partido con un tiro libre y un penal revisado por el VAR. El Canalla gana 2-1 ante el Pincha en Santiago del Estero y define la Supercopa Internacional.
Rosario Central se fue al vestuario con una sonrisa enorme. Le ganaba 2-1 a Estudiantes de La Plata en Santiago del Estero, en el Madre de Ciudades, y se quedaba con el control de la final de la Supercopa Internacional. Todo gracias a un Ángel Di María (el Fideo, claro) que apareció cuando el equipo más lo necesitaba y firmó una remontada con mayúsculas.
El Pincha se había puesto en ventaja rápido, en la primera que tuvo. Tobio Burgos desbordó por la banda, tiró el centro al área y Guido Carrillo la bajó para que Alexis Castro definiera con todo. Iban 18 minutos y el conjunto platense ya ganaba 1-0.
El Fideo se hizo cargo
Central no se desesperó. Empató antes de los 25 con una pelota parada que el Fideo clavó en el ángulo. Fue un tiro libre desde la medialuna, un zurdazo que se le metió por arriba a Fernando Muslera. Imparable.
Y la jugada que cambió todo llegó cuando el reloj marcaba el minuto 52 de la primera etapa (sí, leíste bien, del primer tiempo). Darío Herrera fue al VAR por un contacto entre Tomás Palacios y Enzo Copetti adentro del área, revisó la pantalla y cobró penal. El Fideo tomó la pelota otra vez y la mandó a guardar. 2-1 y a descansar.
- Central pasó de perder 0-1 a ganar 2-1 antes de los 55 minutos.
- Di María convirtió un golazo de tiro libre y otro de penal.
- Estudiantes sufrió dos cambios por lesión: Gabriel Neves (golpe en la muñeca izquierda, trasladado en ambulancia a una clínica) y Jalil Elías, que entró por él pero no terminó el partido por una molestia en la pierna izquierda.
- En el segundo tiempo había que ver cómo llegaba Estudiantes, que ya había quemado dos cambios por lesiones y tenía la obligación de ir a buscar el empate.
Estudiantes, pobrecito, terminó el primer tiempo con dos cambios hechos por lesiones que nadie planeaba. Primero se quedó sin Neves, que se cayó feo y se golpeó la muñeca izquierda. Una ambulancia lo sacó de la cancha y se fue directo a una clínica para hacerse estudios. Elías entró en su lugar, pero tampoco terminó la noche. Le trabó la pierna a Gaspar Duarte en una corrida, se quedó dolorido y tuvo que dejarle el lugar a Fabricio Pérez. Así, el Pincha llegó al entretiempo con las dos sustituciones quemadas y la obligación de igualar en la segunda mitad.
Los dos equipos llegaron a esta final por sus buenas de 2025. Estudiantes levantó el Trofeo de Campeones después de ganarle a Platense, el campeón del Apertura. Central, en cambio, entró por haber terminado primero en la tabla anual.
Ahora se viene el segundo tiempo y la pregunta cae de maduro: ¿aguantará Central la ventaja con el Fideo enchufado, o reaccionará Estudiantes, que ya quemó los cambios y no tiene margen para más tropezones? Pase lo que pase, el Pincha ya sabe que el próximo desafío va a ser mover el banco con naipes marcados. Suerte, muchachos.
