El Coyote se sube a los tribunales y se codea con Will Forte en una aventura que mezcla polvo, justicia y mucho papelón
La nueva película de los Looney Tunes combina animación con actores reales y se manda con un juicio que dura más de 90 minutos. Acá te contamos de qué va y por qué el Coyote quiere sacarle el jugo a la compañía Acme.
Te confieso algo antes de meternos en tema: cuando me enteré de que el Coyote por fin iba a tener su propia película larga, con juicio de por medio y con un partenaire de carne y hueso como Will Forte, lo primero que me vino a la cabeza fue esa platea del cine llena de familias donde los chicos se reían con las persecuciones y los grandes asentíamos con la cabeza diciendo eso de ahí ya lo vi, pero no me acuerdo cuándo. Y la verdad es que esta propuesta me confirmó esa sensación porque toma algo que vimos mil veces en los cortos y lo estira hasta convertirlo en una historia que se banca los noventa y pico de minutos sin que se caiga a pedazos, que ya es bastante decir para un personaje que vive cayéndose por los acantilados.
La movida arranca cuando el Coyote, harto de que cada intento por cazar al Correcaminos termine en catástrofe, decide que la culpa no es suya sino de los productos Acme, esos que le explotan en la cara cada vez que los compra. Y ahí se manda con una demanda contra la empresa, dispuesto a que la Justicia le dé la razón. Claro, el Coyote es un dibujo animado y los abogados de la otra parte no se la van a dejar tan fácil, así que el camino al estrado se vuelve un periplo tan accidentado como cualquiera de sus persecuciones por el desierto. Lo interesante es que el film no se queda solo en el humor físico de siempre, sino que articula la búsqueda de justicia con elementos del cine de juicios, algo que en una producción animada suena raro pero termina funcionando.
Un elenco real para acompañar al personaje animado
Para que esta locura tuviera algo de asidero, la producción eligió a Will Forte como partenaire humano del Coyote. Forte, que se hizo conocido por su paso por Saturday Night Live y por comedias como MacGruber, le pone a su personaje una energía medio resignada y medio desfachatada que termina cayendo simpática. Acompañan figuras como John Cena, que se anota con un papel que le permite romper la cuarta pared con total desparpajo, y un reparto que va sumando nombres mientras la trama avanza.
- Will Forte como el abogado que termina metido en el juicio contra Acme.
- John Cena en un papel que combina humor físico y cinismo corporativo.
- Lana Condor y otros rostros que completan el cuadro humano frente al protagonista animado.
- El propio Coyote como eje de la historia, con su catálogo de expresiones que ya es patrimonio de la Warner.
Lo que más me gustó, te soy honesta, es que la película no reniega de las reglas del universo Looney Tunes. Las leyes de la física siguen siendo un chicle que se estira hasta romperse, los planes del Coyote terminan en cualquier cosa menos en lo que él había imaginado, y el Correcaminos ni aparece como protagonista central sino como la sombra que explica por qué nuestro amigo gris está tan empecinado en reclamar lo suyo. Esa decisión de sacar al Correcaminos del centro y poner el foco en la pelea legal es lo que le da aire fresco a la propuesta y la saca del lugar común de la eterna persecución.
Además, hay algo bastante humano en todo esto, y ahí me parece que la película le habla a los mayores de cuarenta que vamos a verla: el tema del que se la pasa probando una y otra vez aunque todo le salga mal, el que insiste aunque los planes le revienten en la cara. Esa perseverancia medio kamikaze del Coyote conecta con más gente de la que uno admitiría, y el film la abraza sin ironía, casi con ternura. Por eso, más allá de las caídas y los golpes, la historia deja flotando una pregunta simpática para el final: qué otro personaje de los Looney Tunes se merecería su propio largo, porque después de ver a este Coyote sentado en el estrado, uno se imagina a Bugs Bunny litigando contra alguien o al Pato Lucas explicando sus berrinches delante de un juez.
“Si le dan otra oportunidad al Coyote, capaz que la próxima demanda la gana; a la primera no llegó ni a comprar el cohete.”Espectador a la salida del cine
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