David Janer vuelve a la ficción diaria con un arquitecto que viene a revolver el árbol genealógico de Perfumerías De la Reina
El actor catalán se incorpora a «Sueños de libertad» como Josema, un profesional refinado y con pasado a cuestas que se cruzará en los lazos de la familia central de la serie.
Lo crucé en la puerta del set a una de las extraveteranas que venía siguiendo la tira desde el primer capítulo y todavía no terminaba de creer lo que estaba pasando: «Mirá quién llegó, ahora sí se va a armar», me soltó, mientras acomodaba el bolso y se acomodaba en la cola para la firma del autógrafo. La escena, pequeña y cotidiana, me terminó de confirmar algo que ya sospechaba desde que se confirmó la noticia: que la incorporación de David Janer a «Sueños de libertad» no es un movimiento más en la grilla, sino una apuesta fuerte de la producción para oxigenar el corazón dramático de Perfumerías De la Reina, y sobre todo para sacudir a una familia que ya venía acumulando tensiones como para llenar tres temporadas.
Lo que yo te cuento acá lo charlé con el actor catalán en una ronda de prensa en la que se mostró distendido, con esa mezcla de formalidad europea y cercanía que se le nota cada vez que habla de su oficio, y la verdad es que su llegada al formato diario no es exactamente una novedad en su carrera, sino más bien un regreso a un terreno que conoce muy bien y en el que, según sus propias palabras, se siente cómodo como en casa.
Quién es Josema y por qué importa en la trama
Josema es un arquitecto que arriba a la historia desde Barcelona, un profesional refinado, de esos que entran a un salón y se nota que la mirada le sobra, y que la producción presenta como un hombre cargado de una melancolía que va a tener consecuencias concretas en la ficción, porque su pasado, según me explicó Janer en la charla, arrastra asuntos sin resolver que vuelven a moverse cuando se cruza con los personajes centrales, y esa mezcla de oficio y de historia íntima es la que lo vuelve un hilo conductor de los conflictos que se vienen.
Para mí, lo más interesante de la propuesta es que la idea de construir atraviesa al personaje por partida doble: por un lado, está el Josema profesional, el que piensa en proyectos y planos, y por el otro, está el Josema personal, el que intenta edificar —o en algunos casos demoler— los vínculos que se va encontrando en Perfumerías De la Reina, y esa doble lectura le da al personaje una densidad que no siempre se ve en los ingresos fuertes de una tira diaria, donde muchas veces se apuesta más por el golpe de efecto que por la construcción de capas.
El regreso al formato diario después de 658 episodios
Los que siguen la trayectoria de Janer saben que esta no es su primera vuelta al formato de emisión diaria, porque entre 2017 y 2024 el catalán le puso el cuerpo a Guillermo Galán en «Amar en tiempos revueltos» y en su secuela «Amar es para siempre», dos ficciones españolas que compartieron elenco técnico, y justamente ese dato no es menor para lo que está pasando ahora con «Sueños de libertad», ya que, como él mismo me confirmó, varias áreas como cámara, peluquería, maquillaje y vestuario son las mismas que lo acompañaron en su etapa anterior, y eso le permitió aclimatarse al nuevo elenco y a la dinámica de grabación en mucho menos tiempo del que suele necesitar cuando arranca con un equipo desconocido.
“Las contradicciones, las alegrías y los dolores de la vida cotidiana son lo que hace atractivo a este formato, y eso es lo que me engancha de volver a una serie diaria.”David Janer
Sobre el final de la charla, Janer se permitió una confesión que dice mucho del lugar al que llega: dijo que le gustaría quedarse en la serie tanto como estuvo en su ficción diaria anterior, aunque dejó en claro que eso va a depender del rumbo que tomen los guiones y de cómo la historia le vaya pidiendo al personaje, una prudencia que, viniendo de alguien que ya conoce los tiempos y los caprichos de una tira, a mí me sonó sincera y no tanto a cláusula de cortesía, y lo cierto es que la expectativa en el equipo y en la producción está, como me dijo la extraveterana aquella mañana, a la altura de los movimientos grandes.
A la salida del edificio, otra espectadora que esperaba el colectivo me dejó la frase que me parece que resume el momento mejor que cualquier título: «Ahora hay que sentarse y mirar cómo le pesa el apellido De la Reina a este hombre que viene de afuera», me dijo mientras ajustaba la bufanda, y la verdad es que esa imagen, la de un arquitecto catalán midiendo las paredes y los secretos de una perfumería que ya tiene historia propia, es la mejor síntesis posible de lo que se viene en «Sueños de libertad» con la llegada de Josema.
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