Como no se achicó: goleó 4-1 al Leipzig en su debut soñado en la Champions
El equipo de Cesc Fábregas aplastó al conjunto de Demichelis en la primera fecha. Nico Paz fue figura con dos asistencias y Perrone cerró la fiesta. El club italiano lidera su grupo.
Acá estoy, señores, tratando de entender qué pasó. Porque lo del martes a la noche en Italia fue, sin exagerar, una de esas cosas que uno cuenta y nadie le cree. El Como —sí, el Como del lago, el de Cesc Fábregas— debutó en la Champions League y le metió un 4-1 al Leipzig de Martín Demichelis como si llevara treinta años en esto.
Dominio de principio a fin
Porque el partido se rompió temprano. A los 14 minutos, Martin Baturina abrió el marcador con una definición que ya quisiera el nueve del Leipzig para su colección. La cosa no quedó ahí: a los 37, Anastasios Douvikas amplió a dos y el primer tiempo se fue con una sensación de visitante convidado y dueño de casa dueño de todo.
En el complemento, el Como salió a confirmar lo que ya había mostrado. A los 8 minutos, Nico Paz (el pibe) metió una asistencia boba para Assane Diao, que puso el 3-0. El Leipzig descontó después por intermedio de Andrija Maksimovic, pero fue casi un suspiro: el partido ya estaba muerto. Sobre el final, Nico Paz volvió a vestirse de armador y le sirvió el cuarto a Máximo Perrone, que la empujó para sellar el 4-1 definitivo.
- Nico Paz: dos asistencias, conducción permanente y amarilla por ir al tackle como si jugara en Lanús.
- Martín Demichelis: se vuelve a Alemania con tres goles en contra y la sensación de que el partido le quedó grande desde el minuto uno.
- El Como: lidera el grupo con tres puntos y la fórmula de un Fábregas que, claramente, sabe a quién poner y cuándo.
Lo que viene
Mire, yo soy de los que se emocionan con estas cosas. Un club chico, italiano, que nunca había pisado la Champions, debutando así. Pero ojo: el Leipzig de Demichelis es un rival con historia y esta vez fue puro papel pintado. La pregunta que queda picando es si el Como puede sostener este nivel cuando le toquen los monstruos de verdad, los que no se caen así nomás.
Mientras tanto, le mando un saludo al próximo rival del Leipzig: que vaya preparando el bp, porque después de comer cuatro en el debut, el hambre que les va a quedar va a ser de otro partido.
