Chaves y Zaira Nara se reencontraron en un desfile y sellaron un deshilo de casi cuatro aos con un abrazo y una camioneta prestada
Las modelos rompieron el largo distanciamiento en vivo durante una transmisin desde un desfile y dejaron una frase que resume el vnculo actual: "No hay orgullo. No hay rencor. Hay mucho cario y mucho amor". El acercamiento haba empezado meses atrs, en el taller de una diseadora que las cruza como clientas.
Yo estaba siguiendo la transmisin desde el silln, todava con la taza de caf en la mano, cuando una seora del pblico le dijo al cronista que se daba vuelta y seal a alguien entre el pblico. Era Zaira Nara, parada a pocos metros, mirando el desfile con esa actitud suya de "yo estoy ac pero tambin soy parte de lo que pasa". El periodista lo hizo notar al aire y Paula Chaves, que estaba siendo entrevistada en ese momento, gir la cabeza, la vio y, en lugar de seguir la nota como si nada, la llam. La escena fue de esas que uno no planea: dos mujeres que no se vean en pblico desde hace casi cuatro aos, reencontrndose frente a cmaras y micrfonos como si el tiempo se hubiera apretado en un parpadeo.
Las dos haban sido mucho ms que amigas ntimas: eran comadres, compartan vacaciones, cumpleaos y hasta los clsicos asados de domingo en casas que se cruzaban. Por eso, cuando alrededor de 2021 dejaron de verse y empezaron a evitar coincidir en eventos, el ambiente del espectculo se frotaba las manos con la especulacin. Hubo versiones, silencios, indirectas en stories y un pacto no escrito de no nombrarse. Esa etapa, segn contarn ellas mismas este jueves, ya qued atrs.
Cmo se rompio el hielo
La reconciliacin no naci frente a las cmaras, sino meses antes, en un atelier. Las dos son clientas de una misma diseadora y se toparon all, sin que nadie lo convocara. "Hubo un acercamiento, a veces la vida te cruza en momentos puntuales. Fue lindo para las dos, hay mucho cario", cont Nara en esa primera ocasin, cuando todava no quera abrir demasiado el juego. Chaves, ms efusiva, lo defini como obra "del destino" y pidi preservar los detalles: "Es un tema nuestro y queremos preservarlo". Ese encuentro, del que poco se supo, fue el puntapi inicial para volver a hablarse, reencontrarse y, sobre todo, dejarse de hacer el quite.
El reencuentro en vivo
El jueves, en el marco de un desfile, la historia dio su salto a la escena pblica. Chaves estaba en pleno reportaje cuando el periodista le marc que Nara estaba en el lugar. En lugar de esquivarlo, Paula lo recibi con naturalidad: "Nos juntamos, hablamos, todo muy bien", dijo, y aclar que ese contexto no era el apropiado para una conversacin profunda, porque esa conversacin ya la haban tenido en privado. Cuando Zaira se sum a la transmisin, el tono fue de complicidad abierta. Ante la insistencia de las preguntas, solt un "nos amamos" con esa sonrisa que no necesita aclaracin. Despus, Chaves le ofreci acercarla en su camioneta hasta su auto, que haba quedado a veinte cuadras por un operativo policial. Las dos le propusieron al cronista "la exclusiva" del viaje, en clave de humor y con un toque de picarda que dej a todos los presentes con ganas de subir.
- El acercamiento inicial se produjo meses antes en el atelier de una diseadora que viste a ambas.
- Chaves defini ese primer cruce como obra "del destino" y pidi reservar los detalles.
- Durante el desfile, Chaves le propuso a Nara llevarla en su camioneta hasta el auto, estacionado a veinte cuadras.
- Las modelos le ofrecieron al periodista "la exclusiva" del viaje, en tono de broma.
“No hay orgullo. No hay rencor. Hay mucho cario y mucho amor.”Paula Chaves
Ante el intento de profundizar en los detalles del vnculo, las dos cerraron filas con elegancia. "Basta, no nos gusta hablar de nuestra vida privada", dijo Nara, con irona medida. Chaves fue ms directa y dej la frase que funciona como resumen de toda la historia: "No hay orgullo. No hay rencor. Hay mucho cario y mucho amor". Esa declaracin dej a los presentes con la sensacin de que, ms all de lo meditico, haba un acuerdo previo, una conversacin larga y honesta que el pblico apenas roz.
A la salida del desfile, mientras se acomodaban para subirse a la camioneta y dejaban a los cronistas con la sonrisa todava colgada, una espectadora que se haba quedado cerca del cordn me dijo al pasar, sin que yo se lo preguntara: "Ya estaba bueno que se amigaran, eran como hermanas". Esa sensacin, la de un pblico que las quiere juntas, es probablemente la que las dos midieron cuando decidieron romper el silencio. Y si uno mira la escena completa, el abrazo, las risas, el "nos amamos" y la frase final de Chaves, parece que esta vez no hay vuelta atrs.
