Zverev sacó adelante una pulseada tremenda y sigue vivo en Shanghái
El alemán venció a Bublik en tres sets, con dos tie breaks agónicos y un partido que se definió por los pelos. Ahora lo espera De Miñaur, que viene con todo.
Zverev ganó y está en cuartos. Pero no fue un paseo ni cerca. El alemán debió transpirar de lo lindo para doblegar a un Bublik que no se regaló ni un metro de cancha. Tres sets, dos tie breaks y una victoria por 7-6, 4-6 y 7-6 que dejó a todos con el corazón en la boca en el Masters 1000 de Shanghái.
El saque de Bublik y los puntos finos
El kazajo (sí, le decimos Bublik, aunque suene a apodo de mascota) hizo del saque su bandera. Metió 20 aces, cinco más que el alemán, y durante largos pasajes del partido pareció un cañón ambulante. Pero claro, el tenis no se gana solo con primeros servicios. Y ahí apareció el defecto: ocho dobles faltas que le costaron caro. Zverev, en cambio, apenas se descompensó con una doble falta y fue de menor a mayor en los puntos decisivos.
- 42 puntos al resto ganó Zverev, contra 25 de Bublik.
- Bublik acumuló 20 aces y 8 dobles faltas.
- El primer set se definió en tie break a favor del alemán.
- Bublik se recuperó en el segundo con un 6-4.
- El tercer set volvió a irse al desempate, donde Zverev fue más clínico.
Lo que me queda dando vueltas es la paridad del encuentro. Ninguno pudo quebrar al otro con la solidez que se esperaba. Todo se definió en los pequeños detalles, en esas bolas que valen un campeonato. Y Zverev, con la experiencia que tiene, eligió bien sus momentos para pegar.
Ahora viene De Miñaur, y pinta bravo
Porque el próximo rival no es cualquiera. Alex de Miñaur viene con nueve victorias en sus últimos diez partidos y dejó en el camino a Khachanov con un cómodo 6-3 y 6-4. El australiano está dulce, con confianza, y conoce la fórmula para molestar a los top del circuito. Será un cruce de estilos: la potencia y el servicio de Zverev contra la velocidad y la regularidad del aussie.
“Después de tres sets y dos tie breaks, lo razonable sería llegar con las piernas pesadas. Pero estos tipos no conocen el cansancio. Veremos si el cuerpo le responde al alemán, o si el Demonio de Minauro hace honor a su apodo y se lo lleva puesto.”Pablo Carreño
