Una astrofísica en descampado: la historia que brilla en Villa Crespo
Victoria Baldomir interpreta a Marina, una científica desplazada de su propia investigación, en "Estrellada", la obra escrita y dirigida por Verónica Litvin que combina ciencia, humor y drama. Todos los jueves a las 21 en NüN Teatro Bar.
Yo vi la sala llena y, antes de que se apagaran las luces, me llamó la atención una señora de unos cincuenta tantos que se sentó en la primera fila con un programa en la falda y la mirada clavada en el escenario, como quien va a ver a alguien conocido. A su lado, una pareja más joven discutía en voz baja sobre quién había sido Cecilia Payne, la astrónoma que confirmó que las estrellas eran principalmente hidrógeno y helio y a quien durante décadas la historia le robó el lugar que le correspondía. Esa conversación era, sin saberlo, la mejor introducción a "Estrellada", el unipersonal que todas las noches de jueves pisa fuerte en Villa Crespo.
La protagonista se llama Marina. Es una astrofísica que dedicó años a una investigación y, justo cuando estaba por alcanzar un hallazgo relevante, recibió una carta que la dejó afuera del proyecto que ella misma había liderado. La obra empieza en ese momento de caída, cuando Marina llega a un descampado con la idea de no volver. Lo que encuentra ahí son objetos sueltos iluminados por la luz de las estrellas, que funcionan como una especie de espejo de su propia vida. A partir de ese punto, la función va retrocediendo y reconstruyendo los momentos que marcaron su trayectoria: los descubrimientos, las relaciones, las decisiones y, sobre todo, las traiciones.
Ciencia, humor y deudas con la historia
El texto aclara desde el arranque que Marina no es una científica cualquiera: es una ficción con base en experiencias reales de mujeres cuyos aportes fueron apropiados o directamente invisibilizados por investigadores hombres a lo largo del siglo XX. La astronomía funciona acá como hilo conductor y también como recurso dramático para hablar de la memoria y la identidad. Lo que me gustó, y se lo escuché decir a varias personas a la salida, es que la obra no se queda en el pozo: el humor y la ironía conviven con los momentos de mayor peso emocional, y ese equilibrio le saca dramatismo espeso para dejar lugar a la reflexión.
“Más allá de los sinsabores de la historia, creo que el corazón de "Estrellada" gira en torno a la vocación como fuerza vital, una especie de faro al que aferrarse.”Verónica Litvin, autora y directora
Una dramaturgia con marca latina
A ese rescate histórico, Litvin le suma una preocupación muy de acá: los dilemas específicos de la ciencia latinoamericana. En el escenario aparecen, sin necesidad de carteles, los contextos económicos inestables, la falta de presupuesto y esa tensión clásica entre crecer profesionalmente y la posibilidad real de quedarse en el país. No es un tema decorativo: es parte del motor que empuja a Marina y que le da espesor al conflicto. La obra se permite preguntar, sin gritar, por qué tantas veces el talento termina pagando el costo de las decisiones de otros.
- Autora y directora: Verónica Litvin, quien ya había estrenado "Verde infinito", su primera pieza como dramaturga, con dos temporadas y participación en la Fiesta de Teatro CABA 2025, además de haber pasado por el FIBA y el Festival Internacional de Dramaturgia.
- Intérprete: Victoria Baldomir, egresada de la Licenciatura en Actuación de la Universidad Nacional de las Artes (UNA), que se pone al hombro el unipersonal durante toda la función.
- Género y formato: unipersonal que combina ciencia, humor y drama para hablar de la vocación, el reconocimiento y la invisibilización histórica de mujeres en la ciencia.
- Dónde: NüN Teatro Bar, Juan Ramírez de Velasco 419, barrio de Villa Crespo.
- Cuándo: todos los jueves a las 21.00, con funciones hasta el 26 de noviembre de 2026.
Yo salí del teatro con la sensación de haber visto una función que no le escapa al peso del tema pero tampoco lo convierte en sermoneo, y eso, créanme, en estos tiempos es casi un milagro. Cuando me crucé en la puerta con la señora de la primera fila, que esperaba el colectivo con el programa todavía en la mano, me dijo algo que me quedó dando vueltas: "Mirá, yo vine por curiosidad y me voy pensando en todas las veces que nos bajaron de un lugar que era nuestro". Ahí entendí por qué la sala estaba llena y por qué, me parece, va a seguir llenándose.
