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Jueves, 1 de octubre de 2026
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Un repaso por la figura de Chiquito de la Calzada y la disputa que volvió a ponerlo en escena

El documental «El otro Chiquito», con idea original de Diego San José, recorre la carrera del humorista español y el conflicto judicial con Florentino Fernández por el personaje Lucas Grijander.

Por Rosario EscuderoCultura y espectáculos · · hace 1 h
Un repaso por la figura de Chiquito de la Calzada y la disputa que volvió a ponerlo en escena

Una señora que se acomodaba en la butaca del cine todavía con el abrigo puesto me dijo, mientras buscábamos lugar en la sala, que a ella Chiquito de la Calzada la había hecho reír «como nadie» en los tiempos de «Esta noche cruzamos el Mississippi». Esa pequeña escena, tan cotidiana, me pareció la mejor síntesis de lo que viene a buscar el documental «El otro Chiquito», que llega ahora para revisitar la figura del comediante malagueño y, de paso, desovillar el conflicto legal que protagonizó junto a Florentino Fernández alrededor del personaje Lucas Grijander.

La película, cuya idea original se acredita al guionista Diego San José, propone un retrato del humorista articulado en dos grandes tramos. En el primero se reconstruye el ascenso de Chiquito, su peculiar manera de hablar, sus gestos y esa forma tan personal de contar los chistes que terminó convertida en marca registrada. En el segundo, una vez presentado el universo del comediante, el documental se interna en la disputa judicial abierta por el uso de su repertorio expresivo en un personaje de ficción.

La sombra de Lucas Grijander

Lucas Grijander fue un personaje que Florentino Fernández interpretaba en el mencionado programa de Canal Sur y que se apoyaba, según consta en el material de la película, en los gestos y expresiones característicos de Chiquito. A partir de ese personaje hubo venta de merchandising y giras por distintos puntos de España con la formación «Lucas y sus janders», lo que terminó por darle al asunto una dimensión comercial que, con el tiempo, derivó en el juzgado.

El documental no se queda en la anécdota del juicio, sino que lo integra en una mirada más amplia sobre la construcción de identidades en el humor televisivo. ¿Cuándo una imitación deja de ser un homenaje y pasa a ser un producto? ¿Dónde está el límite entre la referencia compartida por el público y la explotación económica de rasgos que pertenecen, en la percepción colectiva, a un solo autor? Esas son, me parece, algunas de las preguntas que el film deja flotando, sin la pretensión de cerrarlas con un veredicto definitivo.

Las voces que arman el retrato

Para sostener el relato, la película recurre a un abanico de testimonios que cubren distintas perspectivas. Participan Florentino Fernández y Pepe Navarro, claro, pero también periodistas, conductores y figuras del entorno del humorista. Entre los nombres confirmados figuran Manuel Jabois, Ramón García, Juan Y Medio, Celia Villalobos y Mario Conde, quienes aportan desde el análisis de los hechos hasta recuerdos personales y experiencias vinculadas con la televisión de aquellos años.

El formato combina esas entrevistas con recreaciones, un recurso que ayuda a situar al espectador menos familiarizado con Chiquito dentro de su mundo y de su época. Para el público argentino, que lo conoció sobre todo por sus apariciones televisivas en programas de enorme llegada, el documental funciona además como una puerta de entrada a la historia completa del comediante y al contexto cultural español en el que su humor se cocinó.

Una comedia con juicio de por medio

A mí, que confieso haberlo descubierto de madrugada por el cable y haber imitado hasta el hartazgo su «a-ha!», me cuesta separar al Chiquito del show de la querella. Y creo que esa incomodidad es parte de lo que el documental aprovecha: la tensión entre el cariño genuino que despierta el humorista y la seriedad con la que la Justicia tuvo que entrar a dirimir quién era dueño de qué en un personaje construido a partir de otro.

“Qué cosas tiene la tele, que te hace reír y a los dos años te lleva a un juzgado.”Un señor en la puerta del cine
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Rosario EscuderoCultura y espectáculos

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