Templo Filadelfia: 27 condenas y más de $2.170 millones en reparaciones por explotación y servidumbre
El Tribunal Oral Federal N°2 de San Martín aplicó penas de hasta 24 años y decomisó inmuebles, vehículos y dinero. La organización operó casi cinco décadas con sede central en San Justo.
A las 13:30 del martes, en San Martín, el Tribunal Oral Federal N°2 dio a conocer el veredicto en la causa conocida como Templo Filadelfia y condenó a 27 personas, al tiempo que fijó reparaciones por 2.170.467.831,20 pesos para 27 víctimas, según la fiscalía. Las penas más altas llegaron a 24 años de prisión para la considerada jefa de la estructura.
La cúpula y las penas más elevadas
Eva Petrona Pereyra recibió 24 años de prisión como jefa u organizadora de la asociación ilícita y coautora de reducción a la servidumbre y trata de personas con fines de explotación laboral agravada. También fue condenada por su participación necesaria en hechos de supresión de identidad, sustracción y retención de un menor y falsedad ideológica de documento público.
Rigoberto Ismael Mora Bogado fue condenado a 21 años y otros siete acusados a 18 años. En todos los casos las condenas coincidieron con lo solicitado por el fiscal general Alberto Gentili. En dos situaciones, las de Víctor Abraham Ayunta y Damaris Fernanda Sabich, el tribunal los encontró responsables únicamente de asociación ilícita y los absolvió por trata agravada y reducción a la servidumbre.
Decomisos y medidas patrimoniales
- 46 inmuebles distribuidos en Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, Salta, Córdoba, Tucumán y Río Negro.
- 12 vehículos decomisados en forma directa y otros 15 automotores cuya subasta ya había sido ordenada durante la instrucción.
- Dinero secuestrado en pesos argentinos y moneda extranjera, que también quedó a disposición del tribunal.
Durante el debate se acreditó que la estructura funcionó, al menos, desde 1972 hasta el 1° de diciembre de 2020, con sede principal en San Justo, partido de La Matanza, y extensiones en otras localidades del país, además de Paraguay y Brasil. Gentili describió un sistema de sometimiento de personas en situación de vulnerabilidad que combinaba trabajo explotado, aislamiento, vigilancia, sanciones y restricciones sobre los vínculos personales y la vida afectiva de las víctimas.
El fallo declaró, además, la prescripción de determinados hechos que perjudicaron a nueve personas y de una acusación por abuso sexual contra Pereyra. La causa queda ahora a la espera del cumplimiento de las medidas patrimoniales y de los plazos para que la defensa evalúe eventuales apelaciones ante la Cámara Federal de Casación Penal.
