Sonreír a propósito: qué dice la ciencia sobre su efecto en el estrés
Especialistas explican que las expresiones faciales pueden influir en la respuesta fisiológica al estrés. El efecto depende del tipo de sonrisa, el contexto y la autenticidad del gesto.
Una sonrisa voluntaria puede ayudar a reducir la respuesta al estrés, segúnarra specialists, al activar mecanismos fisiológicos que afectan la frecuencia cardíaca y el cortisol. La evidencia, sin embargo, no es uniforme: el resultado varía según la expresión, el momento y el contexto cultural.
Judy Ho, neuropsicóloga clínica y docente en la Universidad de Pepperdine, utiliza esta práctica como recurso complementario en el tratamiento de pacientes con depresión o ansiedad. Para la especialista, el gesto no reemplaza ninguna intervención clínica.
Qué ocurre en el organismo
Según Ho, sonreír durante una situación estresante se asocia con una recuperación más rápida de la frecuencia cardíaca al terminar la tensión, en comparación con mantener una expresión neutra. El gesto también influye sobre el cortisol, hormona vinculada a la regulación del estrés, y sobre neurotransmisores asociados al bienestar, como las endorfinas, la dopamina y la serotonina.
La explicación se apoya en la hipótesis de la retroalimentación facial. Jeanne Tsai, profesora de Psicología de la Universidad de Stanford y directora del Laboratorio de Cultura y Emoción, sostiene que las expresiones del rostro no solo reflejan emociones: también pueden modificarlas.
“Cuando hemos hecho esa demostración en clase, funciona.”Jeanne Tsai
Tsai relata un experimento de fines de los ochenta en el que los participantes sostenían un lápiz entre los labios para imitar una sonrisa mientras veían fragmentos de películas. quienes adoptaron esa posición reportaron haber disfrutado más el material.
El contexto cultural importa
Tsai comparó la reacción de estadounidenses de origen europeo y de personas de Asia Oriental ante distintos tipos de sonrisa. Las sonrisas amplias y entusiastas fueron percibidas como amistosas por los primeros, mientras que algunos participantes de Taiwán, Corea del Sur, Japón y Hong Kong las describieron como emocionalmente inestables o poco confiables.
Para la investigadora, una sonrisa serena y cerrada no comunica lo mismo que una expresión amplia y abierta. El gesto, por tanto, no funciona como una fórmula universal.
- Las sonrisas amplias y entusiastas pueden ser interpretadas de manera distinta según la cultura.
- La autenticidad del gesto y el momento en que se realiza influyen en el resultado.
- La práctica se recomienda como herramienta complementaria, no como solución única frente a la ansiedad o la depresión.
