Saltar al contenido
Sábado, 10 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Sarah Burlando, la nena que viajó a la raíz y volvió con un pasaporte europeo en la mano

Después de años de idas y vueltas, la hija de Barby Franco y Fernando Burlando consiguió la ciudadanía italiana por descendencia. La modelo lo celebró en redes y el posteo se llenó de guiños a la identidad, la familia y la espera interminable.

Por Rosario EscuderoCultura y espectáculos · · hace 1 h
Sarah Burlando, la nena que viajó a la raíz y volvió con un pasaporte europeo en la mano

Les cuento lo que vi esta mañana mientras revisaba el celular esperando el café: la imagen de una nena que todavía no llega a la altura del escritorio, con un pasaporte color bordó en la mano y una sonrisa enorme que se le nota en los ojos aunque no se vea bien en la foto. Es Sarah Burlando, la hija de Barby Franco y Fernando Burlando, y ese documento que levanta es un pasaporte italiano que la familia viene tramando desde hace años, con la paciencia que sólo se tiene cuando uno sabe que está buscando las propias raíces.

Un anuncio que fue casi una carta familiar

Yo sigo a Barby desde hace rato y la conozco más por las fotos con su hija y sus apariciones mediáticas que por largas explicaciones, así que cuando publicó este posteo me llamó la atención el tono: no fue el comentario ligero de una madre conforme, fue casi una carta abierta, de esas que se escriben cuando el trámite no empieza y termina en una oficina sino que pasa por la memoria de un árbol genealógico entero. Ahí describió el proceso con palabras que a mí me sonaron recontrascotidians y muy familiares para cualquiera que haya pasado por una experiencia parecida: "trámites, esperas interminables, papeles, paciencia", escribió, y agregó que el camino "parecía no terminar más" hasta que un día, sin aviso, llegó la confirmación.

“Después de tantos años de lucha, finalmente llegó este día.”Barby Franco

Y acá aprovecho para explicar de qué se trata, porque a veces uno escucha "ciudadanía italiana" y piensa en algo lejano, cuando en realidad es un derecho que reconoce la ley de ese país a hijos, nietos y bisnietos de italianos que puedan demostrar el vínculo. Acceder a ese documento significa, en los papeles, poder vivir y trabajar en cualquier país de la Unión Europea, además de moverse con otra documentación por un montón de destinos. El asunto es que llegar hasta ahí no es soplar y hacer botellas: hay que armar un expediente genealógico, buscar partidas de nacimiento, de matrimonio y de defunción en comunas italianas, traducirlas, apostillarlas y, sobre todo, sentarse a esperar turnos consulares que suelen medirse en años. Por eso, cuando una familia atraviesa todo eso y lo cuenta, una no puede dejar de reconocer el mérito.

  • Sarah es hija de Barby Franco y Fernando Burlando y obtuvo la ciudadanía italiana por descendencia.
  • El trámite suele involucrar la reconstrucción del árbol genealógico y la presentación de partidas en el consulado.
  • Obtener la ciudadanía italiana permite residir y trabajar en los países de la Unión Europea.
  • La familia enmarcó el logro como un reconocimiento a la historia y a los antepasados.

Lo que Barby le quiso dejar dicho a su hija

Hubo un tramo del posteo que, la verdad, me emocionó más de lo que esperaba, y es cuando Franco dejó de hablar de papeles y empezó a hablarle directamente a Sarah. Ahí entendí que para ella esto no era sólo un trámite cerrado, sino una manera de explicarle a la nena de dónde viene y por qué importa saberlo. "Es historia, raíces, identidad, familia y el legado de nuestros antepasados que sigue vivo en ella", escribió, y después, casi como un deseo, le soltó: "hoy se abre una puerta más para tu futuro, con nuevas oportunidades y un pedacito de tu historia reconocido para siempre". Me imagino la escena: la nena con el pasaporte, el padre sosteniéndola en brazos en la foto, y la madre escribiendo eso desde otro lugar, porque estas cosas muchas veces se celebran a la distancia.

“Detrás de este logro hay años de esfuerzo, ilusión y perseverancia.”Barby Franco

Una cosa me quedó rondando mientras pasaba las fotos: cada vez son más los argentinos y argentinas que, más allá del contexto económico o político del momento, se embarcan en estos trámites por descendencia, sobre todo hacia Italia y España, que son los dos destinos más comunes. La mecánica es parecida en todos los casos, pero la carga emocional cambia según la historia familiar: hay quien lo hace para tener un plan B laboral, hay quien lo mueve por identidad, y hay quien, como en este caso, lo vive como un cierre afectivo de algo que empezó varias generaciones atrás. Por eso me parece justo detenerse un segundo antes de pasar al próximo tema del feed y mirar la foto con otros ojos, porque lo que se ve ahí es el final de una gestión larga y el principio de algo nuevo para Sarah, que todavía no dimensiona del todo lo que sus padres pelearon para conseguir.

Antes de cerrar, les dejo la pregunta que me quedó picando: ¿vos o alguien de tu familia atravesó alguna vez un trámite de ciudadanía por descendencia? Porque a mí me pasa que cada vez que conozco una historia así termino hablando con algún amigo que tiene un bisabuelo calabrés perdido en una comuna italiana y todavía no se decidió a empezar.

La frase que se escuchó a la salida

Eso último se lo escuché decir, casi como al pasar, a una señora que esperaba el turno en el consulado italiano cuando fui a hacer un trámite para un familiar: "Te lo digo yo, estos papeles llevan más años que la paciencia, pero cuando llega el día se te borran todos los males". Me quedó dando vueltas y, la verdad, le encuentro toda la razón.

RE
Rosario EscuderoCultura y espectáculos

Te puede interesar