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Sábado, 10 de octubre de 2026
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Ruta 40 en Neuquén: un corredor cordillerano de 30 kilómetros con pozos que ya dejaron huellas en cubiertas y suspensiones

El tramo que une Junín de los Andes con Zapala acumula daños de larga data y se agravó con las últimas lluvias; recomendaciones para quien planee circular por la zona en la entrada de la temporada estival.

Por Marisol OlguínCampo y producción · · hace 2 h
Ruta 40 en Neuquén: un corredor cordillerano de 30 kilómetros con pozos que ya dejaron huellas en cubiertas y suspensiones

La calzada nacional que conecta Junín de los Andes con Zapala, en el centro-oeste de la provincia de Neuquén, se extiende durante decenas de kilómetros con un deterioro que los propios viajeros describen como persistente y, en algunos sectores, severo. Quienes recorren ese corredor en forma habitual estiman que la suma de los tramos críticos alcanza unos 30 kilómetros de pozos de dimensiones considerables, varios de ellos difíciles de esquivar incluso reduciendo la velocidad.

El cuadro se completó en las últimas semanas con lluvias acumuladas que dejaron agua dentro de los hundimientos. Esa lámina impide anticipar la profundidad real del hueco antes de pasar sobre él y transforma el golpe contra la suspensión y las cubiertas en un impacto más brusco de lo esperable. La situación, según los testimonios recogidos en la zona, no es nueva: el deterioro de la calzada viene observándose desde hace tiempo y se repite en otros corredores próximos, como las rutas nacionales 51 y 52, también mencionadas por los usuarios como rutas con daños de similar gravedad.

Daños reportados por los viajeros

Varios automovilistas consultados relataron haber sufrido la rotura de neumáticos y, en algunos casos, desperfectos mecánicos al atravesar los pozos más profundos del tramo. Ante la reiteración de esos episodios, un grupo de consultados aseguró haber decidido postergar próximos viajes en auto por la zona y evalúa alternativas de transporte mientras no se ejecuten reparaciones de fondo sobre la calzada.

  • Circular de día y a velocidad moderada para ver los pozos con anticipación y reducir la chance de impacto brusco.
  • Llevar cubierta de repuesto en buen estado y verificar presión antes de salir, dado que los golpes contra hundimientos son una causa frecuente de pinchaduras.
  • Tener a mano el número de auxilio mecánico y de la concesionaria vial, ya que en varios sectores la cobertura de señal celular es limitada o nula.
  • Evitar maniobras bruscas de esquive: en varios puntos los pozos ocupan gran parte del ancho de la cinta asfáltica y cruzarlos de costado puede comprometer la estabilidad del vehículo.
  • Consultar el estado del camino en los puestos de Vialidad Nacional antes de iniciar el viaje, en especial si hubo lluvias recientes.

Un corredor clave en la temporada

La Ruta 40 en Neuquén es uno de los accesos principales a destinos turísticos de la cordillera y suele registrar mayor caudal de tránsito durante el verano. El arranque de esa temporada encuentra al corredor con daños acumulados de larga data, una combinación que concentra riesgo sobre los vehículos particulares que se suman al flujo habitual de camiones y combis de servicio. La decisión del productor y del viajero esta semana pasa por revisar cubiertas, fijar horarios de día y, en lo posible, confirmar el parte de la concesionaria antes de tomar la ruta, en un tramo donde la lluvia acumulada ya borró la huella de los pozos más peligrosos.

MO
Marisol OlguínCampo y producción

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