Robots repartidores en la mira: dos empresas, dos demandas y una misma pregunta en Chicago
Coco Robotics y Serve Robotics son acusadas de capturar rostros, manos y cuerpos de transeúntes en la vía pública sin pedir permiso. Las compañías niegan haber construido perfiles biométricos. Qué dicen las demandas, qué responden ellas y qué dice la ley de Illinois.
Dos empresas que mueven robots repartidores de comida por las veredas de Chicago quedaron en el centro de una pulseada legal. Coco Robotics y Serve Robotics fueron demandadas en el condado de Cook, Illinois, por la supuesta captura de datos biométricos de clientes y peatones sin consentimiento. Las acciones buscan determinar si los sensores a bordo de los dispositivos están cruzando un límite que la ley estatal considera sensible: registrar rasgos físicos de personas identificables.
Qué se les cuestiona
Las demandas sostienen que las cámaras y sensores instalados en los robots captan rostros, manos y cuerpos mientras circulan por la vía pública, tanto de personas que reciben pedidos como de quienes pasan caminando cerca. El reclamo se apoya en la Ley de Privacidad de Información Biométrica de Illinois, conocida como BIPA por su sigla en inglés (Biometric Information Privacy Act), una de las normas más estrictas de Estados Unidos sobre este tipo de datos. Esa ley exige aviso previo y autorización escrita antes de recolectar identificadores como huellas, escaneos faciales o de retina.
Illinois sancionó la BIPA en 2008. Desde entonces, empresas de distintos rubros enfrentaron juicios millonarios por capturar datos biométricos sin el consentimiento correspondiente.
Qué dice cada empresa
Serve Robotics reconoció que sus robots usan cámaras y sensores, pero aclaró que la función es puramente operativa: permitir que las máquinas se desplacen con seguridad por las veredas. La compañía aseguró que los equipos no están diseñados para reconocer personas ni para armar perfiles biométricos, y adelantó que llevará su defensa a la Justicia.
“La demanda interpreta de forma errónea la tecnología que utilizamos. Nunca empleamos tecnología LiDAR en Chicago y toda la información que recopilamos se ajusta a la normativa local.”Carl Hansen, responsable de Relaciones Gubernamentales de Coco Robotics
Coco Robotics negó haber recopilado datos biométricos. Carl Hansen, su responsable de Relaciones Gubernamentales, sostuvo que la empresa nunca usó LiDAR en esa ciudad. LiDAR es una tecnología de detección por láser que mide distancias y genera mapas del entorno; según el ejecutivo, no forma parte del equipamiento desplegado en Chicago.
Como parte de su descargo, Coco Robotics mencionó que comparte datos anónimos de navegación para mejorar la seguridad en las veredas. Entre los destinos citados figura BlindSquare, una aplicación de navegación pensada para personas ciegas o con baja visión, que recibe información en tiempo real sobre obstáculos. La firma aclaró además que no comparte videos del inicio ni del final de los recorridos, es decir, ni la salida del restaurante ni la entrega en la puerta del cliente.
Cómo funcionan estos robots
Los robots de reparto son dispositivos autónomos que trasladan pedidos desde locales de comida hasta los clientes. Circulan a velocidad peatonal, entre cinco y ocho kilómetros por hora, y llevan un compartimiento aislado que conserva la temperatura de los alimentos. Su tamaño compacto les permite meterse en zonas donde un vehículo no entra, como campus universitarios o complejos residenciales.
Lo que falta
- Saber si la Justicia de Illinois aceptará que las demandas avancen o las descartará en una etapa temprana.
- Definir qué datos guardan efectivamente los robots y durante cuánto tiempo.
- Esclarecer qué información se comparte con terceros como BlindSquare y bajo qué formato.
- Conocer si otras ciudades donde operan Coco y Serve, incluyendo la Argentina, replicarán este tipo de acciones legales.
- Determinar si los municipios terminarán regulando el equipamiento de estos dispositivos como ya hicieron con otros sensores urbanos.
