Saltar al contenido
Miércoles, 21 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Economía /

Quilmes destina tres millones de dólares a Zárate para robustecer el negocio cervecero sin alcohol

La planta incorporó una dealcoholizadora y suma variedades sin gluten y frutales. El segmento 0.0 ya explica el 3% del mercado argentino y crece a contramano del consumo masivo de alcohol.

Por Beatriz LuceroEconomía provincial · · hace 2 h
Quilmes destina tres millones de dólares a Zárate para robustecer el negocio cervecero sin alcohol

La planta industrial que Cervecería y Maltería Quilmes posee en la localidad bonaerense de Zárate, a menos de cien kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, acaba de incorporar tecnología destinada a la elaboración de cervezas sin alcohol, sin gluten y con sabores frutales, en el marco de una inversión cercana a los tres millones de dólares destinada íntegramente a maquinaria y adaptaciones productivas, según informó la propia compañía.

De acuerdo con la información difundida por fuentes de la empresa, los fondos se aplicaron a la incorporación de una dealcoholizadora —equipo que permite retirar el alcohol mediante destilación a baja presión y levaduras específicas, conservando el sabor original del producto— y a las readecuaciones necesarias para ampliar el portafolio hacia variedades sin gluten y cervezas dulces con notas cítricas. La planta, inaugurada en 1992 y que cuenta con ocho líneas de producción, elabora actualmente Quilmes 0.0, Corona Cero y Stella Artois 0.0 bajo ese proceso.

Un segmento que se triplicó y supera la media de la categoría

El desembolso se inscribe en un escenario de expansión pronunciada del rubro. Según datos de la compañía, desde 2024 el segmento 0.0 triplicó su participación dentro del mercado cervecero argentino y hoy representa aproximadamente el 3% del total de cervezas comercializadas en el país. Para dimensionar el fenómeno, basta un indicador interno: una de cada diez unidades de Corona vendidas en la Argentina ya corresponde a la versión sin alcohol. Se trata de un guarismo sensiblemente superior al de la media global, donde las cervezas 0.0 suelen situarse en torno al 1% del consumo, de acuerdo con relevamientos internacionales que suelen citarse en la industria.

Precios comparables a las premium y un consumidor que no abandona la cerveza tradicional

En los puntos de venta del Área Metropolitana de Buenos Aires, los valores de estas variedades se ubican en niveles similares a los de las cervezas premium convencionales. Una lata de Quilmes 0.0 de 473 mililitros ronda los 2.400 pesos; una botella de Stella Artois 0.0 de 330 mililitros se consigue cerca de los 2.100 pesos, y un pack de seis porrones de Corona Cero de 330 mililitros se comercializa en torno a los 16.900 pesos, lo que equivale a aproximadamente 2.800 pesos por unidad. En el segmento sin gluten, Michelob Ultra —elaborada inicialmente en Tucumán y ahora también en Zárate— se ubica en los 2.600 pesos por lata de 473 mililitros, y se sumó recientemente Stella Artois Pure Gold como segunda opción local libre de gluten.

Las novedades: sabores cítricos y una marca sudafricana que se produce en el país

  • Brahma FT (2.129 pesos, lata de 473 mililitros): cerveza dulce con notas de limón y pomelo, lanzada hace pocas semanas.
  • Flying Fish (2.900 pesos, lata de 473 mililitros): marca de origen sudafricano que combina cerveza con jugo de limón y comenzó a elaborarse en la planta de Zárate.

Desde la perspectiva del consumo, los datos aportados por la propia firma muestran que las cervezas sin alcohol representan el 68% de todas las bebidas alcohólicas sin alcohol comercializadas en la Argentina, un porcentaje que da cuenta del peso específico que el rubro está adquiriendo dentro de la categoría de no alcohólicas. El perfil dominante del consumidor de 0.0, según la misma fuente, es el de una persona que ya consume cerveza en forma habitual y opta por la versión sin alcohol en determinadas ocasiones: el 85% de quienes eligen esa variante también beben cerveza con alcohol en otros momentos. Esa característica explica, en gran parte, que el crecimiento del segmento no se esté dando a expensas de la cerveza tradicional, sino como una ampliación del repertorio de consumo.

En el contexto macroeconómico, el avance de un segmento con precios comparables a los de las cervezas premium plantea una pregunta relevante sobre el peso de los nuevos productos en el bolsillo del consumidor y, sobre todo, acerca de cómo se distribuirá el esfuerzo de pagar esa inversión industrial: si a través del volumen de ventas, del sostenimiento de precios alineados al segmento premium o de una combinación de ambos. La respuesta, claro está, dependerá de la dinámica que muestre el consumo en los próximos meses.

BL
Beatriz LuceroEconomía provincial

Te puede interesar